
Ereván enfrenta un alto riesgo sísmico debido a la subestimación de la amenaza durante la época soviética. Descubre los posibles impactos de un terremoto en la capital armenia.
El riesgo sísmico en Ereván, la capital de Armenia, es una preocupación creciente, especialmente considerando que durante la época soviética se subestimó significativamente el peligro que representan las fallas geológicas en la región. Esta subestimación ha dejado a la ciudad con una infraestructura vulnerable, lo que podría tener consecuencias devastadoras en caso de un terremoto de gran magnitud.
El director del Servicio Territorial de Protección Sísmica del Ministerio del Interior de Armenia, Sos Margaryan, destacó en una reciente conferencia de prensa que la capital se encuentra en una zona clasificada con 9 puntos en el mapa de peligro sísmico actual. Sin embargo, durante la era soviética, las construcciones en Armenia se realizaron bajo la presunción de que el riesgo sísmico era mucho menor, entre 7 y 8 puntos.
“Los edificios fueron construidos teniendo en cuenta un riesgo sísmico menor del que realmente deberían haber tenido. Si ocurre un terremoto de magnitud 9, las consecuencias serán severas”, advirtió Margaryan. Según él, el 45% de los edificios en Ereván presentan una alta vulnerabilidad, lo que significa que muchos de ellos podrían sufrir daños considerables o incluso colapsar en caso de un fuerte sismo.
Ereván se asienta sobre dos fallas principales: la falla de Ereván, ubicada en dirección noroeste, y la falla de Garni, que se encuentra en las cercanías de la ciudad. Aunque la falla de Ereván tiene un potencial sísmico menor, la falla de Garni es mucho más activa y peligrosa. Históricamente, la falla de Garni ha producido terremotos significativos, como el de 1726, que tuvo una magnitud de 7,3.
“Es importante considerar que las condiciones del terreno, la profundidad de los edificios y la profundidad del epicentro del terremoto pueden influir en las consecuencias de un sismo”, explicó Margaryan. Esto significa que, aunque algunas áreas de la ciudad podrían resistir un terremoto moderado, otras podrían estar en riesgo de sufrir daños catastróficos.

La subestimación del riesgo sísmico durante la Unión Soviética ha dejado a Ereván con una infraestructura que no está adecuadamente preparada para enfrentar un terremoto fuerte. Con la proporción significativa de edificios vulnerables, las autoridades armenias deben considerar la implementación de programas de refuerzo estructural y la actualización de los códigos de construcción para mitigar los posibles daños.
Margaryan enfatizó la necesidad de tomar en cuenta todos los factores al planificar la respuesta a un posible terremoto en Ereván. La profundidad del sismo, la proximidad a las fallas y la naturaleza del terreno serán determinantes en la magnitud de los daños.
En conclusión, Ereván enfrenta un riesgo sísmico significativo debido a la construcción de edificios que no están preparados para soportar un terremoto de gran magnitud. Las autoridades deben actuar rápidamente para evaluar la vulnerabilidad de la infraestructura y tomar medidas preventivas que puedan salvar vidas en caso de un desastre.
Fuentes:






