
🔎 El Grupo de Minsk de la OSCE, nacido “casi por accidente” en 1992, llega a su final. Armenia y Azerbaiyán pidieron su disolución en Washington. Un formato histórico que muere tras 30 años. ✍️🇦🇲🇦🇿
El Grupo de Minsk de la OSCE, durante décadas considerado el principal foro internacional para la resolución del conflicto de Nagorno-Karabaj, se encuentra en sus últimos días tras la decisión de Armenia y Azerbaiyán de presentar en Washington una solicitud conjunta para su disolución.
El investigador del Carnegie Europe, Thomas de Waal, definió el origen del grupo como un hecho casi fortuito. Según recuerda en su obra Jardín Negro, “el 31 de enero de 1992, en una reunión en Praga, el delegado británico llamó la atención sobre la guerra entre Armenia y Azerbaiyán y destacó que la CSCE debía actuar. De esa iniciativa nació la idea de una conferencia de paz en Minsk”. La reunión prevista en la capital bielorrusa nunca se celebró debido a la intensificación de los combates, y lo que debía ser un “congreso” terminó convirtiéndose en el Grupo de Minsk.

El primer presidente del grupo fue el diplomático italiano Mario Raffaelli, mientras que en 1994 la responsabilidad pasó al sueco Jan Eliasson. En esa etapa, el diplomático ruso Vladimir Kazimirov destacó que el proceso estaba marcado por la influencia de potencias externas, en particular de Estados Unidos. “El embajador John Maresca mostraba gran interés en la negociación, y la pugna diplomática giraba en torno a qué países integrarían el grupo”, recordó. Turquía apoyaba abiertamente a Azerbaiyán, mientras que Bakú rechazaba la participación de Francia e Italia, proponiendo en su lugar al Reino Unido.
Tras largas negociaciones, el formato incluyó a Armenia, Azerbaiyán, Estados Unidos, Francia, Rusia, Bielorrusia, Alemania, Italia, Turquía, Suecia, Checoslovaquia (luego sustituida por Finlandia), además de la troika de la OSCE. En los años noventa, representantes de Nagorno-Karabaj también participaron como tercera parte en las conversaciones.
El Grupo de Minsk funcionaba bajo la lógica de elaborar propuestas integrales para presentarlas a las partes. El primer gran documento, en 1997, conocido como el “paquete”, abordaba desde el estatus de Karabaj hasta la retirada de tropas y el despliegue de fuerzas de paz. Según el texto, Karabaj tendría un alto grado de autonomía dentro de Azerbaiyán, propuesta que fue rechazada en Stepanakert.
Ese mismo año se presentó el “acuerdo por etapas”, igualmente rechazado por los representantes de Karabaj. En 1998 surgió la idea de una “Estado común” entre Azerbaiyán y Karabaj, descartada de inmediato por Bakú.
En 1999, al margen de la cumbre del 50 aniversario de la OTAN en Washington, comenzó un nuevo tipo de diálogo directo entre los presidentes Robert Kocharyan y Heydar Aliyev, sin mediación de los copresidentes ni participación de Karabaj. Según De Waal, “fue casi por casualidad que Olbright dejó a los dos mandatarios a solas, iniciando un formato de conversaciones cara a cara”.
Posteriormente, en 2001, la reunión de Key West introdujo sobre la mesa escenarios de intercambio territorial, pero sin resultados concretos. La última propuesta de calado fueron los Principios de Madrid de 2007, que planteaban resolver el estatus de Karabaj mediante un referéndum futuro.

Las críticas al Grupo de Minsk fueron recurrentes desde los tiempos de Heydar Aliyev y continuaron con su hijo y sucesor, Ilham Aliyev, quien en 2016 denunció presiones para reconocer la independencia de Karabaj. “Detrás de puertas cerradas se nos exige aceptar la independencia de Nagorno Karabaj. Azerbaiyán nunca dará ese paso”, declaró.
El último encuentro organizado por los copresidentes tuvo lugar durante la guerra de 44 días, el 30 de octubre de 2020 en Ginebra, centrado en un alto el fuego y cuestiones humanitarias. Sin embargo, el grupo entró en coma político en 2022 con el inicio de la guerra en Ucrania, que fracturó la cooperación entre Rusia, Francia y Estados Unidos.
El 8 de agosto de 2025, en Washington, Armenia y Azerbaiyán solicitaron oficialmente la disolución del grupo, cumpliendo una de las condiciones planteadas por Bakú para la firma de un tratado de paz. “Azerbaiyán logró lo que quería, el odiado Grupo de Minsk vive sus últimos días”, declaró recientemente el presidente Aliyev.
El primer ministro armenio, Nikol Pashinyan, ha reiterado que “en caso de alcanzarse la paz entre ambos países, el formato del Grupo de Minsk pierde relevancia, y Armenia no se opone a su disolución”.
Así, el que fue durante más de tres décadas el único marco internacional de negociación sobre Nagorno Karabaj se despide como un organismo que nació por azar y desaparece por necesidad histórica.






