
El comandante Ishkhan Vahanyan es juzgado en Armenia por abandonar su posición durante la guerra de 2020, lo que habría causado la muerte de 16 soldados. La Fiscalía pide 18 años de prisión.
El Tribunal Penal de Jurisdicción General de Ereván ha comenzado el juicio contra Ishkhan Vahanyan, ex comandante del 5.º Batallón de Entrenamiento de Jrakan, acusado de abandonar su puesto de combate en octubre de 2020 durante la guerra de los 44 días. La Fiscalía lo acusa de haber puesto en peligro a sus tropas y contribuido a la muerte de 16 soldados, al retirarse sin órdenes del monte Khurhat, una posición estratégica cerca de Hadrut.
“El comandante no solo falló en su deber de liderazgo, sino que dejó a sus hombres a su suerte en medio del combate”, sostuvo el fiscal Gevorg Avetisyan durante la audiencia del 22 de abril, en la que pidió 18 años de prisión para el acusado, a quien se le imputa el delito de abandono voluntario de posición militar bajo el artículo correspondiente del Código Penal armenio.

Según el expediente judicial, los hechos se produjeron el 10 de octubre de 2020, en plena ofensiva azerbaiyana sobre Hadrut. Tras asumir el mando del batallón tras la muerte de su predecesor, Vahanyan habría optado por retirarse del frente con un grupo reducido de soldados, alegando la imposibilidad de mantener la posición ante el fuego enemigo y la falta de comunicación con el mando central.
El fiscal argumentó que esta decisión desorganizó a la unidad, compuesta por unos 400 efectivos, dejando a muchos sin instrucciones claras. Como resultado, 16 soldados murieron, seis fueron heridos y siete cayeron prisioneros en las siguientes horas.
La defensa de Vahanyan niega que existiera una retirada injustificada. “Se están utilizando estos procesos para encubrir los errores estructurales de toda la cadena de mando”, declaró el abogado defensor en el juicio. Por su parte, el propio Vahanyan alegó que actuó en un contexto de caos logístico y ausencia de refuerzos: “No abandoné a mis soldados, intenté salvarlos. Pero el sistema me dejó solo”.
Varios exoficiales han declarado como testigos, reconociendo la falta de coordinación y apoyo aéreo, así como la presencia de unidades enemigas que cortaban las vías de suministro.
El proceso contra Vahanyan se enmarca en las más de 2.000 investigaciones abiertas por posibles faltas durante la guerra de 2020, que terminó con el control de Azerbaiyán sobre gran parte de Nagorno-Karabaj. Para muchos analistas, este juicio pone a prueba la capacidad del sistema judicial militar armenio para procesar casos complejos sin caer en responsabilizaciones selectivas.
“El abandono de puesto en combate es un delito grave en cualquier ejército del mundo. Pero también lo es ignorar las condiciones bajo las cuales un comandante toma decisiones críticas”, señaló el politólogo militar Tigran Grigoryan en declaraciones al medio CivilNet.
El artículo correspondiente del Código Penal de Armenia establece penas de hasta 20 años de prisión para quienes abandonen una posición en circunstancias de guerra, si ello resulta en consecuencias fatales. Sin embargo, expertos en derecho penal militar advierten que el sistema carece de protocolos modernos para evaluar responsabilidad en combate, una carencia que podría dar lugar a juicios injustos o politizados.
Como informara SoyArmenio.com, el juicio ha generado debate en la opinión pública, especialmente en vísperas del 110.º aniversario del Genocidio Armenio, cuando el país reflexiona sobre su identidad, sus heridas abiertas y su capacidad de reconstrucción militar y civil.
El veredicto se espera para mayo, y podría sentar un precedente para los procesos que aún están pendientes. La sociedad civil, por su parte, exige transparencia y una reforma profunda del sistema judicial militar, que permita procesar tanto errores individuales como fallos institucionales en conflictos armados.






