
🚧🇨🇳 China pisa fuerte en Armenia: carreteras, energía solar y fintech. De Huawei a Alipay+, el dragón extiende su huella en el Cáucaso.
Aunque el peso de las inversiones chinas en Armenia sigue siendo mínimo, los últimos tres años muestran señales de un creciente interés de Pekín por el país. Según datos oficiales, a finales de 2024 la participación china en la estructura de inversión extranjera directa era de apenas 0,01 %, con un flujo neto anual negativo de 16 mil dólares. Sin embargo, la tendencia apunta a una reducción constante de esas cifras negativas.

El ex encargado de negocios chino en Armenia aseguró que “los inversores de China están mirando hacia la energía, el transporte y la minería en Armenia”. Entre las conversaciones destacadas se incluyen proyectos para una fábrica de cemento, una planta de tractores y hasta producción de automóviles eléctricos en territorio armenio.
Armenia se incorporó en 2024 al Banco Asiático de Inversión en Infraestructuras (AIIB), del que China es fundador y principal accionista. Este paso abre la puerta a financiamiento de obras estratégicas.
Ya existen huellas visibles: la construcción del corredor vial Norte-Sur, a cargo de Sinohydro Corporation, filial de PowerChina; el embalse de Kaps en Shirak, desarrollado por Shanxi Construction Investment Group; y la planta solar Masrik-1, primer gran parque fotovoltaico industrial del Cáucaso, levantado con la colaboración de China Machinery Engineering Corporation y módulos de Jinko Solar.

Pese a la baja cuota de mercado, China despliega una intensa diplomacia cultural y mediática en Armenia. Entre 2016 y 2018 destinó más de 12 millones de dólares para construir la escuela de Amistad Armenia-China en Ereván. En 2024 comenzó la edificación, con financiamiento chino, de un nuevo estudio para la Televisión Pública de Armenia, por más de 10 mil millones de drams.
La presencia empresarial también se diversifica: Huawei, Xiaomi, Haier, Jetour y Hongqi ya operan en el país. La plataforma TEMU ofrece envíos gratuitos directos, mientras que Alipay+ cerró un acuerdo con Idram para pagos digitales, marcando su primera incursión en el sur del Cáucaso.
El pequeño tamaño del mercado, la ubicación geográfica y el limitado conocimiento sobre Armenia frenan el flujo de capital chino. Sin embargo, la apertura de rutas aéreas directas, la liberalización de visados y la expansión de canales financieros podrían acelerar el paso de un interés moderado a inversiones sustanciales en sectores estratégicos.






