
En Armenia, la brecha salarial de género alcanza el 40,7%, una de las más altas del mundo. Expertos del PNUD advierten que estereotipos, falta de liderazgo femenino y penalización por maternidad perpetúan esta desigualdad.
Armenia enfrenta una brecha salarial por género más altas de la región en 2025, con profundas raíces en normas sociales, estereotipos de género y escasa representación femenina en cargos directivos. Según datos oficiales, las mujeres armenias ganan en promedio un 40,7% menos que los hombres, una diferencia muy por encima del promedio mundial. Esta disparidad estructural plantea serios desafíos para la equidad económica y el desarrollo sostenible del país.
De acuerdo con el informe “Mujeres y Hombres en Armenia 2024” del Comité Estadístico de Armenia, el salario medio mensual de las mujeres en 2023 fue de 202.524 drams, mientras que el de los hombres alcanzó los 341.388 drams. Esta diferencia implica una brecha salarial del 40,7%, una de las más elevadas registradas en la última década.
En el sector público, las mujeres también están en desventaja, con un salario promedio de 178.461 drams frente a 268.055 drams para los hombres. Esta desigualdad se acentúa aún más en sectores clave de la economía como finanzas, tecnologías de la información y minería, según el estudio Labor Market 2024 de Staff.am. En el ámbito financiero, la brecha salarial puede alcanzar el 66%.

Según expertos y activistas por la igualdad de género, las razones de esta desigualdad salarial en Armenia son múltiples y complejas. Zhanna Harutyunyan, jefa de la Cartera de Igualdad de Género del PNUD en Armenia, destaca que “una de las razones es la falta de confianza de las mujeres”, a lo que se suman estereotipos profundamente arraigados que dificultan el acceso de las mujeres a posiciones de liderazgo y mejor remuneradas.
Otra causa señalada por Zhanna Gevorgyan, experta del PNUD, es la “penalización por maternidad”. La interrupción o reducción de la jornada laboral durante el cuidado de los hijos debilita la posición de las mujeres frente a sus colegas hombres, dificultando su ascenso profesional.
Además, las habilidades de negociación salarial también juegan un papel clave. “Los hombres son mejores negociando salarios solo porque las mujeres no han desarrollado esas habilidades desde una edad temprana”, afirma Harutyunyan.

Como informara SoyArmenio.com, a nivel mundial, la brecha salarial de género promedio es del 31,5%, según el informe 2024 del Foro Económico Mundial. Armenia ocupa el puesto 64 entre 146 países en términos de igualdad de género, con avances notables en representación política: el 36,4% de los escaños en la Asamblea Nacional están ocupados por mujeres.
Sin embargo, la presencia femenina en puestos de liderazgo sigue siendo baja, incluso en sectores donde ellas son mayoría. “En el sector educativo, a pesar de que el 70-90% de los trabajadores son mujeres, los cargos de rector o director siguen siendo ocupados mayoritariamente por hombres”, indica Harutyunyan.
Las expertas consultadas coinciden en que la solución debe ser integral y abarcar desde la reforma de políticas públicas hasta cambios culturales. Gevorgyan sugiere incentivar la participación femenina en sectores no tradicionales y bien remunerados, como la construcción o la energía verde. Por su parte, Harutyunyan insiste en que los ascensos y aumentos salariales deben estar regidos por criterios transparentes y objetivos.
Además, fomentar desde edades tempranas las habilidades de liderazgo y negociación en las niñas, así como reducir la carga del trabajo no remunerado en el hogar, son medidas necesarias para cerrar la brecha.






