
Armenia reforma su sistema de becas universitarias para evitar la fuga de cerebros. Los estudiantes deberán trabajar en el país tras graduarse
El gobierno de Armenia reforma su sistema de becas universitarias para estudios en el extranjero, tras constatar que un alto porcentaje de beneficiarios no regresa al país. Según el primer ministro Nikol Pashinyan, el actual modelo ha terminado por financiar la emigración en lugar de fortalecer el talento nacional.
El anuncio surge luego de que se revelara que solo el 20% de los becarios de la Fundación Luys y el 40% de los beneficiarios de la Fundación My Step regresaron a Armenia tras completar sus estudios en universidades extranjeras.
“Resulta que bajo el pretexto de financiar la educación, financiamos la emigración”, afirmó Pashinyan, destacando la necesidad de un sistema más efectivo para retener el talento dentro del país.
La ministra de Educación, Zhanna Andreasyan, presentó un nuevo programa que busca garantizar que los estudiantes beneficiados apliquen sus conocimientos en Armenia. Las principales características de este nuevo esquema son:

El gobierno seguirá de cerca la implementación del programa hasta el otoño de 2025. Si la mayoría de los estudiantes becados no regresan a Armenia, el esquema será cancelado.
Actualmente, los estudiantes admitidos en universidades extranjeras no tienen obligación de volver al país, lo que ha contribuido al creciente éxodo de talento cualificado.
Este cambio en la política de becas refleja la preocupación del gobierno armenio por evitar la fuga de cerebros y asegurar que la inversión en educación beneficie directamente al país. Sin embargo, el éxito de la medida dependerá de que las condiciones laborales en Armenia sean atractivas para los graduados, evitando que busquen oportunidades en el extranjero.






