
Armenia y Azerbaiyán avanzan en la delimitación de sus fronteras tras una reunión virtual de sus comisiones. Conoce los detalles del proceso y sus implicaciones para la estabilidad en el Cáucaso Sur.
Ereván, 15 de febrero de 2025 – Armenia y Azerbaiyán continúan con el proceso de delimitación de fronteras, con una reunión virtual para discutir los avances y los próximos pasos en la demarcación de sus fronteras estatales el pasado 14 de febrero.
El encuentro fue liderado por el viceprimer ministro de Armenia, Mher Grigoryan, y su homólogo azerbaiyano, Shahin Mustafayev.
Según el Ministerio de Relaciones Exteriores de Armenia, ambas partes revisaron un proyecto de directrices para el trabajo de demarcación; intercambiaron opiniones sobre la próxima reunión presencial de la comisión y acordaron definir la fecha y el lugar del próximo encuentro.
La reunión anterior, celebrada el 16 de enero de 2025, estableció que la delimitación iniciaría desde el norte, en el punto de intersección entre las fronteras de Armenia, Azerbaiyán y Georgia, avanzando hacia el sur, hasta la frontera con Irán.
En 2024, Armenia y Azerbaiyán lograron demarcar 12 kilómetros de frontera, particularmente en las regiones de Tavush (Armenia) y Kazajstán (Azerbaiyán).
Como parte de este proceso, Armenia cedió cuatro aldeas previamente habitadas por azerbaiyanos.
Este proceso ha sido altamente simbólico, ya que representa un esfuerzo por normalizar las relaciones bilaterales, marcadas por décadas de conflictos, incluyendo la reciente guerra de Nagorno-Karabaj de 2020.

La delimitación de fronteras es uno de los puntos clave en la negociación de un acuerdo de paz entre Armenia y Azerbaiyán, que ha sido impulsado por actores internacionales como Rusia, la Unión Europea y Estados Unidos.
Sin embargo, existen desafíos, como las tensiones políticas internas en Armenia respecto a la cesión de territorios, la desconfianza mutua tras años de enfrentamientos armados y la falta de garantías de seguridad en las zonas demarcadas.
A pesar de estos obstáculos, las reuniones bilaterales muestran un avance hacia una solución pacífica y duradera en la región.






