
🚨 Cambio de poder en Irán. El Consejo de Expertos nombró a Mojtaba Jamenei, hijo del ayatolá Ali Jamenei, como nuevo líder supremo. El nombramiento ocurre en plena guerra con Estados Unidos e Israel.
El Consejo de Expertos designó a Mojtaba Jamenei como nuevo Líder Supremo de Irán, tras la muerte de su padre, el ayatolá Ali Jamenei, durante los bombardeos de Estados Unidos e Israel contra la República Islámica.
La decisión se anunció el 8 de marzo de 2026, en plena escalada militar en la región. El órgano religioso formado por 88 clérigos afirmó que la elección se produjo por “voto decisivo” de sus miembros.
En un comunicado oficial, el consejo aseguró que “no dudó ni un momento en elegir un nuevo líder” pese a lo que calificó como “agresión criminal de Estados Unidos y el régimen sionista”.
Tras el nombramiento, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica declaró su lealtad al nuevo líder.
La organización militar afirmó estar preparada para “la sumisión total y el autosacrificio en el cumplimiento de las órdenes divinas” del nuevo ayatolá.

Mojtaba Jamenei, de 56 años, se convierte así en el tercer líder supremo de la República Islámica, fundada tras la Revolución iraní de 1979.
Durante décadas, Mojtaba Jamenei mantuvo un perfil público discreto.
Sin embargo, analistas coinciden en que construyó redes de influencia dentro del clero, los servicios de seguridad y la élite económica.
Nacido en 1969 en Mashhad, estudió en seminarios religiosos en Qom, el principal centro teológico del país.
Durante la guerra entre Irán e Irak, participó en el frente y estableció vínculos con figuras militares que más tarde ocuparían cargos clave.
Entre sus aliados políticos se menciona al presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf.
La elección del hijo del líder fallecido rompe con una convicción histórica dentro del sistema político iraní.
Desde la fundación de la República Islámica se evitó la idea de sucesión dinástica dentro del liderazgo religioso.
Sin embargo, la crisis política y la guerra aceleraron la decisión del establishment clerical.
Según analistas, sectores ultraconservadores del régimen y gran parte del IRGC respaldaron su nombramiento.
Otros grupos políticos habrían preferido un consejo de liderazgo provisional.
El nuevo líder también enfrenta críticas por su presunto papel en la represión de protestas en Movimiento Verde tras las elecciones de 2009.
Aquella crisis estalló tras la reelección del presidente Mahmud Ahmadineyad, acusada por la oposición de fraude electoral.
Millones de iraníes salieron entonces a las calles.
Las manifestaciones fueron reprimidas por fuerzas de seguridad, incluidas milicias Basij.
Los líderes opositores Mir-Hossein Mousavi y Mehdi Karroubi permanecen bajo arresto domiciliario desde hace más de una década.
Investigaciones periodísticas también señalaron que Mojtaba Jamenei acumuló una importante red de activos internacionales.
Reportes citados por Bloomberg indican que parte del capital del régimen fue transferido al extranjero mediante empresas intermediarias.
Esos fondos habrían sido utilizados para adquirir propiedades de lujo y activos inmobiliarios en Europa.
En Irán, los hijos de altos funcionarios del régimen son conocidos como “aghazadeh”, un término que describe a la élite privilegiada vinculada al poder.
El nombramiento también generó reacción en Estados Unidos.
El presidente Donald Trump calificó a Mojtaba Jamenei como “un peso ligero que no cambiará las políticas del régimen”.
“Queremos a alguien que traiga armonía y paz a Irán”, afirmó Trump.
El nuevo líder hereda un país en plena guerra regional y una crisis interna marcada por protestas y tensiones económicas.






