
✍️ Armenia ya convirtió la adhesión a la UE en política estatal. Mirzoyan exige claridad a Bruselas y advierte: “Si nos aceptan, ganamos todos”.
El ministro de Asuntos Exteriores de Armenia, Ararat Mirzoyan, pidió a la Unión Europea (UE) tomar una decisión política sobre la futura adhesión de su país, subrayando que no debe dejarse en manos de la burocracia. “La voluntad política está de nuestro lado, ahora el paso debe darlo Bruselas”, afirmó durante el debate de alto nivel “De Lisboa a Ereván: Estrategia europea para una vecindad más amplia”, en el marco del Foro de Seguridad de Varsovia.
Mirzoyan aseguró que Armenia continuará con las reformas democráticas, la modernización institucional y el fortalecimiento de la calidad de sus productos, pero advirtió que la integración europea requiere un acto de voluntad.
“No debemos permitir que la burocracia prevalezca sobre la política. Si la UE nos acepta, todos ganaremos; si no, seguiremos teniendo instituciones reformadas que también beneficiarán a nuestro país”, recalcó.
El Parlamento armenio aprobó en marzo la ley que convierte la adhesión a la UE en política estatal obligatoria, una iniciativa impulsada por el movimiento cívico EuroChoice. El presidente Vahagn Khachaturyan firmó el documento en abril, oficializando el inicio del proceso. Sin embargo, la UE aún no ha extendido una invitación formal para iniciar negociaciones de adhesión.

El viceprimer ministro ruso, Alexey Overchuk, reaccionó señalando que la entrada en la UE es incompatible con la pertenencia a la Unión Económica Euroasiática (UEEA).
“Armenia no puede sentarse en dos sillas. En algún momento deberá elegir”, advirtió, sugiriendo que la decisión de Ereván representa el inicio de su salida del bloque liderado por Moscú.
El canciller destacó que la paz con Azerbaiyán tiene un valor estratégico no solo para el Cáucaso Sur, sino también para la UE.
“La firma de la declaración y el establecimiento de la paz no solo eliminan la ‘zona gris’ cerca de la UE, sino que abren nuevas oportunidades económicas y comerciales”, afirmó.
Mirzoyan señaló que la eventual reapertura de la conexión ferroviaria entre Armenia y Azerbaiyán tendría un impacto regional amplio, fortaleciendo la soberanía de los Estados del Cáucaso Sur y reduciendo la dependencia de “grandes capitales”.
“Existe voluntad política en Armenia, existe una decisión registrada en la ley, ahora la UE debe dar su respuesta”, concluyó.






