
📞 Armenia calma a Irán tras visita de la UE. El canciller Mirzoyan habló con Araghchi y condenó la agresión israelí-estadounidense. ¿Ereván busca equilibrar su nueva agenda europea con su alianza regional?
La reciente llamada telefónica entre el ministro de Relaciones Exteriores de Armenia, Ararat Mirzoyan, y su homólogo iraní, Abbas Araghchi, se ha interpretado como una maniobra diplomática cuidadosamente calculada para tranquilizar a Teherán luego de la visita oficial a Ereván de Kaja Kallas, alta representante de la Unión Europea (UE) para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad.
El momento no es menor. La conversación se produjo apenas horas después de que Kallas abandonara Armenia, tras anunciar la finalización de una nueva agenda de asociación bilateral y el lanzamiento de un formato de consulta UE-Armenia en defensa y seguridad, un paso considerado estratégico tanto por Bruselas como por Ereván, pero potencialmente sensible para Teherán.
En la llamada, según la agencia iraní Tasnim, el canciller Araghchi agradeció a Armenia por su postura durante la guerra de 12 días que comenzó el 13 de junio, cuando Israel lanzó una agresión contra Irán, asesinando a altos funcionarios militares y científicos nucleares. El ataque se extendió a zonas civiles, dejando más de 900 muertos, según datos difundidos por medios iraníes. Estados Unidos se sumó al conflicto el 22 de junio, bombardeando instalaciones nucleares clave en Fordow, Isfahán y Natanz.
Araghchi destacó que Irán buscará compensación legal internacional por estos ataques, y llamó a la comunidad internacional a responsabilizar tanto a Israel como a Estados Unidos por violaciones al derecho internacional. A su vez, elogió los esfuerzos armenios para facilitar la atención consular a ciudadanos iraníes afectados durante el conflicto.

Ararat Mirzoyan, por su parte, condenó nuevamente la agresión israelí-estadounidense y celebró el cese de las hostilidades, destacando que el alto el fuego anunciado el 24 de junio “contribuye a la estabilidad regional”.
Pero más allá de las declaraciones formales, el momento y el contenido de esta comunicación diplomática sugieren un esfuerzo concreto por parte de Armenia para calmar cualquier malestar iraní ante el creciente involucramiento de Ereván con Occidente en temas sensibles de seguridad.
Aunque la visita de Kaja Kallas a Armenia no fue mencionada en la conversación telefónica, su coincidencia temporal con la llamada ha generado especulación en círculos diplomáticos. La ampliación del marco estratégico entre la Unión Europea y Armenia, especialmente en defensa, puede interpretarse en Teherán como un posible reposicionamiento de Ereván en un tablero geopolítico que está en plena reconfiguración tras la guerra de Irán con Israel y el deterioro de las relaciones entre Rusia y Azerbaiyán.
En este contexto, algunos analistas sugieren que la conversación Mirzoyan-Araghchi tuvo un claro objetivo tranquilizador: asegurar a Irán que Armenia no participa en ninguna iniciativa europea que pudiera amenazar su seguridad regional o facilitar corredores logísticos contrarios a los intereses iraníes. No se descarta incluso que Ereván haya compartido detalles confidenciales sobre su agenda con la UE.
La posibilidad de que se esté articulando una secuencia diplomática más amplia queda reforzada por el hecho de que, tras la llamada de Mirzoyan, se registró también una conversación directa entre Araghchi y Kaja Kallas. Esto podría indicar que Bruselas también busca evitar una reacción negativa de Teherán, especialmente en un momento de extrema tensión y con el Cáucaso Sur en estado de alta inestabilidad.
La posición de Armenia en este nuevo escenario es particularmente delicada. Por un lado, busca profundizar su integración con Occidente —tras haber perdido toda influencia rusa en Nagorno-Karabaj—; por otro, necesita mantener relaciones estables con Irán, su vecino del sur, con quien comparte intereses estratégicos en comercio, energía y geopolítica regional.
Además, la reciente crisis entre Rusia y Azerbaiyán, sumada a la creciente influencia de Türkiye, ha hecho que Ereván refuerce sus canales diplomáticos con todos los actores regionales. La conversación entre Mirzoyan y Araghchi puede interpretarse, entonces, como parte de una estrategia más amplia para reposicionar a Armenia sin romper puentes clave.






