
🌊 Acuerdo histórico entre Líbano y Chipre: nueva frontera marítima y nuevos planes energéticos en un Mediterráneo cada vez más estratégico.
Líbano y Chipre firmaron en Beirut un acuerdo largamente postergado que delimita su frontera marítima, un paso que redefine el mapa energético del Mediterráneo Oriental. El presidente libanés Joseph Aoun recibió a su par chipriota Nikos Christodoulides, quien calificó el pacto como “un acuerdo histórico que concluye un tema pendiente durante muchos años”.
Ambos mandatarios señalaron que el entendimiento abre espacio para una cooperación más profunda entre Beirut, Nicosia y la Unión Europea.
El acuerdo actualiza el mapa marítimo trazado por las partes en 2007, archivado por el Parlamento libanés durante más de una década. El ministro de Energía, Joseph Saddi, dijo que el avance “aclara las fronteras marítimas superpuestas con Chipre, Israel y Siria”.
Beirut aprobó recientemente el texto, lo que permitió avanzar en exploración energética. El gobierno otorgó un contrato de cinco años para el Bloque 8 a un consorcio liderado por TotalEnergies, QatarEnergy y Eni, medida que busca activar la zona económica exclusiva del país.

Los grupos de resistencia libaneses rechazaron el acuerdo y lo calificaron como “sumisión de soberanía” y “error estratégico”. Según el diario Al-Akhbar, temen que la demarcación entregue hasta 5.000 km² de aguas libanesas.
El medio también cuestionó la solidez legal del pacto, dado que Chipre no ejerce plena soberanía sobre toda su costa por las zonas británicas y la ocupación turca del norte.
El pacto llega mientras Chipre acelera su integración energética con Israel. El país se convirtió en el primer estado de la UE en asegurar importaciones directas de gas israelí tras un memorando entre Energean y Cyfield para abastecer una planta eléctrica en Lárnaca.
Energean propuso un gasoducto submarino desde el campo Karish, asignado a Israel en su acuerdo marítimo de 2022 con el Líbano. El ministro israelí Eli Cohen respaldó públicamente el proyecto, que reforzaría la posición regional de Tel Aviv.
Al mismo tiempo, el ministro de Defensa, Israel Katz, advirtió que Israel “reconsiderará” el acuerdo de fronteras de 2022, al que llamó “problemático”.
La firma ocurre mientras Israel retrasa la ratificación de un acuerdo de exportación de 35.000 millones de dólares para suministrar gas a Egipto, que depende de Tel Aviv para hasta el 20% de sus importaciones.
La creciente demanda interna egipcia redujo su capacidad exportadora y elevó la preocupación israelí sobre su propio suministro a futuro.






