
Armenia registrará el lavash, yogur, basturma y sujukh como denominación de origen, protegiendo su autenticidad y garantizando calidad superior. Descubre cómo esto impulsará la exportación y la economía.
Armenia está dando un paso importante para proteger algunos de sus productos más emblemáticos en los mercados internacionales. El lavash, el yogur, la basturma y el sujukh armenios serán registrados como “denominación de origen” o “indicación geográfica” para garantizar su autenticidad y calidad superior, según informó la jefa de la Oficina de Propiedad Intelectual del Ministerio de Economía de Armenia, Kristine Hambaryan, en el podcast de Armenpress.
Una denominación de origen es un distintivo que asocia un producto con su lugar de origen, y garantiza que cumple con ciertos estándares de calidad. Según Hambaryan, este registro permitirá que los productos armenios con denominación de origen tengan una protección legal tanto en el país como en los mercados internacionales. “El registro asegura que los productos se produzcan bajo ciertos requisitos técnicos y tengan una calidad superior”, comentó.
Actualmente, Armenia solo tiene una idenominación de origen registrada, el “Príncipe de Sevan”. Sin embargo, el registro de estos nuevos productos podría ayudar a aumentar el valor de exportación y la competitividad de los productos armenios. El lavash armenio, por ejemplo, es conocido internacionalmente como uno de los alimentos tradicionales más antiguos del país, y el yogur armenio ha sido valorado por su calidad distintiva.
El registro de productos bajo denominación de origen también protege a las marcas armenias contra imitaciones o usos indebidos. Esto es crucial en un contexto en el que algunos países vecinos han intentado registrar productos similares. Hambaryan mencionó el caso del yogur, que ha generado controversia en el pasado debido a la decisión de Georgia de registrar el “matsoni” como denominación de origen, lo que causó problemas de exportación a las empresas armenias.
“Tuvimos que negociar con Georgia para proteger nuestros productos y asegurar su tránsito sin obstáculos”, explicó Hambaryan. Un acuerdo entre ambos países está en su fase final, lo que permitirá una protección recíproca de las indicaciones geográficas.
El lavash armenio, un pan tradicional armenio, es ampliamente reconocido y fue inscrito en la Lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO en 2014. Es un símbolo de la cultura y gastronomía armenias.
El yogur armenio es valorado por su textura cremosa y sabor único, pero ha enfrentado competencia en los mercados internacionales, especialmente por el “matsoni” georgiano.
La basturma y el sujukh son dos productos cárnicos icónicos en Armenia. Estos productos tienen un proceso de preparación que ha pasado de generación en generación, lo que les otorga un sabor distintivo.

Según Hambaryan, registrar productos como denominación de origen no solo otorga protección legal, sino que también implica que los productos deben cumplir con requisitos de calidad más estrictos. Esto ayuda a mejorar la competitividad de los productos en mercados internacionales, algo esencial para los exportadores armenios.
“La marca registrada con indicación geográfica le garantiza al consumidor que está comprando un producto de calidad superior y auténtico”, añadió Hambaryan.
Este paso es parte de un esfuerzo más amplio para mejorar la economía de exportación armenia y proteger su herencia gastronómica. Al registrar estos productos, Armenia asegura que puedan competir en mercados internacionales sin el temor de ser replicados o mal representados.






