
Kocharyan defiende a Lukashenko pese a que Bielorrusia vendió armas a Azerbaiyán durante su mandato. Análisis de sus contradicciones y su discurso prorruso.
El expresidente armenio Robert Kocharyan aseguró que Alexander Lukashenko “siempre estuvo del lado de Armenia”, ignorando evidencias de que Bielorrusia y Rusia suministraron armas a Azerbaiyán durante su propio mandato y después. Mientras tanto, intensifica sus críticas al gobierno actual y su alineamiento con Rusia.
En declaraciones que han generado controversia, el exmandatario armenio Robert Kocharyan afirmó que el presidente bielorruso Alexander Lukashenko nunca actuó en contra de los intereses de Armenia. “Al contrario, siempre ha estado a nuestro lado”, declaró, omitiendo que entre 2002 y 2012 -periodo que incluye su propio gobierno (1998-2008)- Bielorrusia vendió a Azerbaiyán 112 tanques T-72, 60 vehículos de combate de infantería, 90 sistemas de artillería D-30 y 6 cazas Su-25
Estos datos, disponibles en Wikipedia y basados en informes oficiales, muestran que la cooperación militar entre Minsk y Bakú comenzó en 2005, cuando Kocharyan aún estaba en el poder. El expresidente sugirió que si Lukashenko luego apoyó a Azerbaiyán, fue por errores de sus sucesores, una postura que ha sido cuestionada por analistas.
Durante la entrevista, Kocharyan insistió en que Armenia debe “restablecer la asociación estratégica con Rusia” y crear un eje con Irán. Sin embargo, no explicó por qué durante su mandato no protestó cuando Bielorrusia, miembro de la OTSC (Organización del Tratado de Seguridad Colectiva), armaba a Azerbaiyán.
“El mundo no está cubierto de paja”, ironizó el columnista Vahram Atanesyan, señalando que estos hechos son de conocimiento público. Los suministros incluyeron equipos clave usados después en la guerra de Nagorno-Karabaj, como los tanques T-72.
Como informara SoyArmenio.com, Kocharyan, investigado por la justicia por amasar una fortuna de más de US$1.000 millones, aprovechó para atacar nuevamente al primer ministro Nikol Pashinyan, llamándolo “el Einstein de la corrupción” y acusándolo de dañar las relaciones con Rusia: “Hemos deteriorado vínculos con un aliado clave y luego nos quejamos de que la OTSC no nos ayudó”.
Sus declaraciones reflejan una postura prorrusa clara, en contraste con el actual gobierno, que ha buscado diversificar alianzas con la UE y EE.UU. Sin embargo, críticos señalan que su defensa de Lukashenko debilita su credibilidad, dado el historial de ventas de armas bielorrusas a Azerbaiyán.

El segundo presidente de Armenia, Robert Kocharyan, no es nuestro competidor. Así lo afirmó el presidente del Parlamento, Alen Simonyan, en un encuentro con periodistas en la Asamblea Nacional el 19 de mayo.
“Sólo veo a Robert Kocharyan en prisión”, añadió Simonyan.
Cuando se le preguntó por qué no estaba tras las rejas en ese caso, el jefe del Parlamento respondió: “Sucederá.” Estoy seguro de que acabará en la cárcel. “Creo en nuestro sistema de justicia”, dijo el parlamentario.






