
Unos días antes del 25.ª teletón anual para recaudar fondos del Fondo Pan-Armenio de Hayastan, se supo que los Católicos Karekin II y Aram I se negaron a bendecir la actividad del fondo que es el único ente del estado armenio autorizado para actuar en su nombre.
Unos días antes del 25.ª teletón anual para recaudar fondos del Fondo Pan-Armenio de Hayastan, se supo que los Católicos Karekin II y Aram I se negaron a bendecir la actividad del fondo que es el único ente del estado armenio autorizado para actuar en su nombre.
La conducta similar de los dos Vehapars no podía ser el resultado de una coincidencia. Muchos creen que tal actitud es sinónimo de boicotear la campaña de recaudación de fondos por razones políticas.
Todos conocemos la posición de los dos Vehapars hacia la actual administración de Armenia. Se encuentran entre la minoría que exige la dimisión del Primer Ministro, ignorando que el gobierno asignó más de US$300 millones para la existencia de Artsaj este año. Es con estas sumas que el gobierno de Artsaj se mantiene en pie. El dinero recaudado durante el teletón brindará asistencia adicional para mejorar las condiciones de vida de la gente de Artsaj.
Este boicot no anunciado puede o no afectar las sumas recaudadas, pero si es una clara intromisión en la política de ambos estados que, paradójicamente, sustentan aún la Iglesia.

El 24 de noviembre, coincidiendo con el Día de Acción de Gracias en los EE. UU., se llevó a cabo la 25.ª teletón anual para recaudar fondos del Fondo Pan-Armenio de Hayastan bajo el lema “Desarrollamos comunidades dinámicas”, recaudando más de US$11 millones.
Cada año, en esta ocasión, los armenios de todo el mundo se reúnen para manifestar su apoyo y expresar su solidaridad con sus hermanos y hermanas de Artsaj, quienes, en circunstancias difíciles, continúan viviendo en sus tierras ancestrales.
Este año, el Fondo Pan-Armenio está celebrando su 30 aniversario, que también marca el comienzo de la unidad entre Armenia, Artsaj y la Diáspora. A lo largo de su existencia, el Fondo ha sido la única organización en torno a la cual los armenios de todo el mundo se unen para llevar asistencia humanitaria al pueblo de Artsaj.
La contribución del Fondo ha proporcionado restauración de infraestructura, construcción de viviendas, atención médica, servicios sociales y muchos otros servicios en Artsaj y también en las regiones fronterizas de Armenia. Las contribuciones del Fondo han sido inmensas, a pesar de las críticas ocasionales que se le han hecho por motivos políticos.






