
🔥 Pashinyan acusa al Catholicós de apoyar un golpe militar en Armenia ⛪ La Santa Sede había defendido a los clérigos arrestados del movimiento Lucha Sagrada
La crisis política e institucional en Armenia alcanzó un nuevo punto de tensión este 7 de julio, cuando el primer ministro Nikol Pashinyan acusó directamente al Catholicós de Todos los Armenios, Karekin II, de apoyar una tentativa de golpe de Estado. “Si Ktrich Nersisyan considera ilegal el arresto de los obispos Vazgen Galstanyan y Gevorg Ajapakhyan, entonces comparte la ideología de la violencia y los planes de un golpe militar”, escribió el primer ministro en su página oficial de Facebook.
El comentario hace referencia a una declaración emitida por la Santa Sede de Etchmiadzin, que calificó de ilegal el arresto de varios clérigos, incluido el carismático líder del movimiento “Lucha Sagrada”, el arzobispo Bagrat Galstanyan, y el jefe de la Diócesis de Shirak, Mikael Ajapakhyan. La Iglesia Apostólica Armenia exigió su liberación “inmediata” y pidió a las autoridades actuar “exclusivamente dentro del marco de la ley”.
La respuesta de Pashinyan no se hizo esperar. En una publicación cargada de acusaciones, el mandatario no sólo vinculó a Karekin II —cuyo nombre secular es Ktrich Nersisyan— con los presuntos planes para “fusilar contra las murallas” y “sembrar el caos”, sino que además anunció su intención de intervenir directamente en el liderazgo de la Iglesia. Propuso “liberar” la residencia del Catholicós y convocar nuevas elecciones para el cargo, bajo la coordinación de un Grupo de Coordinación nombrado por él mismo.
“Gracias a Ktrich y a varias otras personas, los territorios de la comunidad de Vagharshapat no están cerrados al adulterio”, lanzó también el primer ministro en su publicación, en una frase que ha generado gran confusión y críticas en redes sociales por su ambigüedad y tono moralista.

El 26 de junio, el Comité de Investigación de Armenia anunció la detención de 15 personas vinculadas con el movimiento “Lucha Sagrada”, acusadas de preparar atentados terroristas y buscar el derrocamiento del orden constitucional. Entre los arrestados están el arzobispo Bagrat Galstanyan, el exdiputado de Artsaj David Galstyan, el coronel retirado Migran Makhsudyan y miembros del partido nacionalista Dashnaktsutyun. Días después, el número de detenidos se elevó a 16.
El arzobispo Mikael Ajapakhyan, también implicado en el caso, fue arrestado el 28 de junio por “incitación pública al derrocamiento violento del poder”. El operativo en Etchmiadzin fue inicialmente frustrado por fieles y clérigos que bloquearon el paso a los agentes de seguridad, pero Ajapakhyan se presentó luego voluntariamente ante el Comité de Investigación y fue encarcelado por decisión judicial.
El enfrentamiento entre Pashinyan y el Catholicós no tiene precedentes en la historia reciente de Armenia. Mientras sectores oficialistas acusan a la Iglesia Apostólica de actuar como un “actor político subversivo”, numerosas voces en la sociedad armenia ven con alarma la intervención del Ejecutivo en los asuntos internos de la Iglesia.
Desde Etchmiadzin, por el momento, no se ha emitido una respuesta directa a la propuesta de Pashinyan de reemplazar al Catholicós, pero la declaración inicial reafirmó su apoyo a los clérigos arrestados y defendió su derecho a expresarse.
El gobierno parece decidido a desmontar toda estructura organizativa del movimiento “Lucha Sagrada”, al que acusa de planear un golpe de Estado. Sin embargo, el paso de judicializar y desacreditar al Catholicós podría agravar aún más la polarización social y poner en juego la legitimidad de las instituciones.
El proceso judicial contra los clérigos detenidos continuará en las próximas semanas, y tanto la Iglesia como la oposición política observan con preocupación el avance del gobierno sobre los símbolos religiosos del país. La disputa, lejos de atenuarse, podría convertirse en un conflicto abierto entre el Estado y la Iglesia, con consecuencias impredecibles para la estabilidad política y social en Armenia.






