
El 21 de enero, el Tribunal Militar de Bakú reanudó la audiencia preparatoria en el el juicio ficticio contra los ex líderes de Karabaj
El 21 de enero, el Tribunal Militar de Bakú reanudó la audiencia preparatoria en el el juicio ficticio contra los ex líderes de Karabaj, presidida por el juez Zeynal Agayev. Este proceso judicial, ampliamente considerado como un juicio ficticio, se centra en acusaciones contra figuras destacadas de la antigua República de Artsaj, entre ellos Arkady Ghukasyan, Arayik Harutyunyan y otros altos funcionarios.
La fiscalía azerbaiyana ha presentado cargos contra 15 personas, basándose en un total de 2.548 acusaciones que incluyen violaciones graves del Código Penal de Azerbaiyán, tales como:
El equipo de la fiscalía está compuesto por seis fiscales, quienes buscan responsabilizar a los acusados por lo que consideran crímenes cometidos durante el conflicto en el Cáucaso Sur.
La audiencia preparatoria sobre el caso del ex Ministro de Estado de Artsaj, Rubén Vardanyan, está programada para continuar el próximo 27 de enero. Vardanyan, ex ciudadano ruso, enfrenta cargos como “terrorismo, financiación del terrorismo y cruce ilegal de la frontera con Azerbaiyán”.
En una declaración emitida el 16 de enero, Vardanyan denunció que desde su detención las autoridades azerbaiyanas no han presentado pruebas en su contra, más allá de las asociadas a su nombre. También afirmó que todos los documentos con su firma han sido falsificados y acusó a las autoridades de ejercer presión sobre él, su abogado y su traductor durante el proceso.

En septiembre de 2023, tras el bloqueo de nueve meses de Artsaj y la limpieza étnica de su población armenia, Azerbaiyán llevó a cabo una serie de detenciones de ex líderes de Artsaj. Entre los detenidos se encuentran los expresidentes Arkady Ghukasyan, Bako Sahakyan, Araik Harutyunyan, el ex Ministro de Estado Rubén Vardanyan, el Ministro de Asuntos Exteriores David Babayan y otros altos funcionarios.
Las organizaciones internacionales de derechos humanos han expresado preocupación por la legitimidad de este juicio, al calificarlo de persecución política. Según los defensores de derechos humanos, las acusaciones presentadas por Bakú carecen de fundamentos jurídicos y buscan justificar medidas represivas contra figuras políticas y culturales armenias.
La primera audiencia de este juicio tuvo lugar el 17 de enero y se centró en las acusaciones contra los dirigentes de Artsaj. Los observadores han denunciado la falta de garantías procesales y un ambiente hostil hacia los acusados.
Mientras tanto, los casos pendientes continúan desarrollándose de manera paralela, lo que refuerza las críticas sobre la parcialidad y la naturaleza política de este juicio.
Fuentes consultadas:






