
🇮🇱⚠️ Israel quiere unirse al "Trío de Lachin" contra Irán. 🗺️ El corredor de #Zangezur sería clave para aislar a Teherán. ⚡️ Armenia aislada
En un sorpresivo movimiento geopolítico, el primer ministro de Israel Benjamin Netanyahu ha mostrado señales de acercamiento al al “Trío de Lachin” de Turquía-Azerbaiyán-Pakistán, a pesar de recientes tensiones con Ankara.
Este acercamiento se produce en un contexto tras su frustrada visita a Bakú, cuando el avión de Netanyahu fue denegado el sobrevuelo por Turquía en mayo, cancelando su visita a Azerbaiyán.
Fuentes indican que representantes turcos e israelíes han mantenido contactos secretos en Bakú, posiblemente coordinados por Aliyev y en su mensaje por el Día de la Independencia, Netanyahu agradeció a Turquía por facilitar diálogos, lo que sugiere negociaciones tras bambalinas.
La administración Trump está impulsando cambios radicales en la región. Nombró al embajador en Turquía, Tom Barak, como enviado especial para Siria y dijo que tiene la intención declarada de revisar la política siria después de “100 años de fracasos”.
En este contexto, habría un posible reparto de influencias, donde Arabia Saudí ampliaría su rol, mientras Turquía ganaría peso en Siria.
El reciente llamado de Erdogan para que Irán apoye el corredor de Zangezur tiene un trasfondo estratégico, que es aislar a Teherán en el Cáucaso.

Netanyahu vería esta ruta como arma geopolítica para debilitar el eje Armenia-Irán, contenido a Irán en su frontera norte, presionando a Armenia, que queda atrapada entre este nuevo eje y la debilitada protección rusa.
Pero esto conlleva riesgos para Netanyahu. Erdogan sigue usando retórica antiisraelí para consumo interno y Teherán podría responder con mayor apoyo militar a Armenia o acciones en Gaza.
Israel juega así a dos bandas: mantiene su alianza con Azerbaiyán mientras tantea a Turquía. Por su parte, Azerbaiyán se consolida como puente entre Occidente y el mundo turco-islámico mientras Armenia, la gran perdedora, ve reducirse sus opciones estratégicas. Así visto, Irán enfrenta su mayor desafío en el Cáucaso desde 2020.






