
Descubre por qué apoyar la agresión de Azerbaiyán contra Armenia podría ir en contra de los intereses de Israel. Un análisis desde la perspectiva del Cáucaso Sur y sus implicaciones estratégicas.
La asociación estratégica entre Israel y Azerbaiyán ha sido clave en la política exterior israelí en el Cáucaso Sur, permitiendo una colaboración en áreas como energía y defensa. Sin embargo, expertos advierten que un apoyo a las posibles acciones de Azerbaiyán contra Armenia podría ir en contra de los intereses a largo plazo de Israel. En un artículo reciente publicado en The Jerusalem Post, Dan Perry, exeditor de Associated Press, y Gilead Sher, exjefe de gabinete del primer ministro Ehud Barak, analizan los riesgos de esta postura.
El gobierno de Azerbaiyán ha demostrado intenciones de tomar el corredor Zangezur, una región estratégica en el sur de Armenia. Este corredor no solo conectaría Azerbaiyán con su aliado Turquía, sino que también reforzaría las ambiciones neo-otomanas del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan. Durante la guerra de Nagorno-Karabaj en 2020, Turquía envió mercenarios sirios en apoyo a Azerbaiyán, consolidando una alianza que podría tener repercusiones desestabilizadoras en toda la región.
En palabras de Aliyev, presidente de Azerbaiyán, Armenia ha representado una “ideología fascista” y constituye una “amenaza para la región”. Este tipo de retórica, según los autores, evoca las justificaciones utilizadas por Rusia antes de invadir Ucrania.
Israel ha mantenido una relación mutuamente beneficiosa con Azerbaiyán: este último provee petróleo y actúa como una base avanzada para monitorear a Irán, mientras que Israel suministra armamento sofisticado. Sin embargo, los autores del artículo consideran que Israel debería equilibrar esta relación con una postura de principios que rechace la agresión contra el territorio soberano de Armenia.
Armenia, una democracia joven que busca alejarse de la influencia rusa, enfrenta una desestabilización si Azerbaiyán logra apoderarse del corredor Zangezur. Esto podría empujar al país nuevamente hacia la órbita de Moscú, fortaleciendo a las fuerzas antioccidentales en la región, algo que no beneficiaría ni a Israel ni a sus aliados.

El corredor Zangezur también tiene una importancia estratégica para Irán, ya que conecta al país con Armenia, permitiendo el comercio y los intercambios culturales. Aunque separar a Irán de Armenia podría parecer ventajoso para algunos, los autores argumentan que un futuro gobierno moderado en Irán podría necesitar esta conexión para reintegrarse en la comunidad internacional.
Apoyar la captura del corredor Zangezur representaría una línea peligrosa para Israel. Según Perry y Sher, Israel debe mantener una alianza pragmática con Azerbaiyán, pero también oponerse a las ambiciones expansionistas de Turquía en la región. Este equilibrio no solo protegería los intereses estratégicos de Israel, sino también reforzaría su postura como defensor de la soberanía y estabilidad regional.
El artículo subraya que Israel tiene la oportunidad de desempeñar un papel constructivo en el Cáucaso Sur, evitando una escalada de tensiones que podría desestabilizar la región y dañar sus propios intereses. Apoyar a Azerbaiyán en una agresión contra Armenia no solo cruzaría una línea roja, sino que también enviaría un mensaje preocupante sobre la aceptación de agresiones territoriales.
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