
Irán y Rusia firman un acuerdo para enviar 55 mil millones de metros cúbicos de gas natural a Irán, junto con una financiación para una nueva planta nuclear.
El 25 de abril de 2025, Irán y Rusia firmaron un acuerdo preliminar que marca un hito en sus relaciones bilaterales: la entrega de hasta 55 mil millones de metros cúbicos de gas natural ruso anualmente a Irán. Este entendimiento fortalece su asociación estratégica en un contexto de amplias sanciones occidentales, buscando diversificar sus mercados y afianzar su cooperación energética.
Durante la visita oficial a Moscú del ministro de Petróleo iraní, Mohsen Paknejad, se reveló que el acuerdo también contempla una inversión de 4.000 millones de dólares por parte de empresas rusas para desarrollar siete yacimientos petrolíferos iraníes. Además, se confirmó el compromiso de financiar una nueva planta de energía nuclear en territorio iraní, en un esfuerzo conjunto para potenciar la infraestructura energética nacional.
El ministro de Energía ruso, Sergei Tsivilev, anunció que las primeras entregas de gas natural —1.800 millones de metros cúbicos— comenzarán este mismo año, utilizando la infraestructura de transporte existente a través de Azerbaiyán. Según informes del medio ruso Kommersant, las negociaciones sobre precios siguen en curso entre las compañías energéticas de ambos países.
Este acuerdo representa un cambio profundo en la estrategia energética de Rusia, tras la drástica caída de sus exportaciones de gas a Europa por las sanciones y los daños en la infraestructura crítica, como la explosión del Nord Stream 1 en 2022. De alcanzar los volúmenes previstos, el suministro anual igualaría la capacidad previa de exportación rusa hacia Europa.

A pesar de contar con una de las mayores reservas de gas natural del mundo, Irán enfrenta desafíos para satisfacer su demanda interna debido a décadas de sanciones internacionales y falta de inversión en el sector energético. Esta situación ha obligado al país a importar gas de vecinos como Turkmenistán para evitar crisis de abastecimiento, especialmente en los meses de invierno.
Como informara SoyArmenio.com, la cooperación energética con Rusia podría aliviar estas tensiones internas, al tiempo que estrecha los lazos bilaterales en áreas clave como petróleo, defensa e inteligencia, basándose en un tratado de cooperación estratégica de 20 años firmado en enero pasado.
El acuerdo también refuerza la colaboración en el ámbito de la energía nuclear, en un momento en que Irán sigue bajo presión internacional por su programa atómico. Las tensiones persisten, ya que funcionarios de Estados Unidos e Israel acusan a Teherán de buscar capacidades nucleares militares, acusaciones que Irán niega asegurando que su programa tiene fines exclusivamente civiles.
Las negociaciones indirectas con Washington, mediadas por Omán, continúan con extrema cautela, en un entorno regional cada vez más volátil.
El suministro de gas ruso a Irán a través de Azerbaiyán se iniciará en 2025, con volúmenes iniciales de 1.800 millones de metros cúbicos, según lo anunciado por Sergei Tsivilev durante la 18ª sesión de la Comisión Intergubernamental ruso-iraní. Las autoridades prevén que estos volúmenes aumenten gradualmente hasta alcanzar los 55 bcm anuales.
En declaraciones recientes, el embajador iraní en Moscú, Kazem Jalali, subrayó que Irán ya ha preparado el 90% de la infraestructura necesaria para facilitar el tránsito del gas ruso, destacando la importancia geoestratégica de su territorio como corredor energético alternativo.






