
🇮🇷 Irán busca fortalecer sus relaciones con Europa, en especial con Italia, y condena nuevas sanciones de EE.UU. Araghchi defiende la soberanía y el diálogo, mientras Bagheri denuncia la hostilidad de Washington.
La República Islámica de Irán ha declarado su disposición a ampliar sus relaciones diplomáticas y económicas con todos los países de Europa, con un enfoque especial en Italia, en el marco de un diálogo de respeto mutuo, soberanía e intereses compartidos. Esta declaración, realizada por el viceministro de Relaciones Exteriores Abbas Araghchi, se dio en el contexto de la quinta ronda de consultas políticas entre Irán e Italia, celebrada en Teherán el 9 de junio.
Durante su reunión con el viceministro italiano Ricardo Guigni, Araghchi subrayó la relevancia de las relaciones históricas entre Irán e Italia, y su voluntad de revitalizar los vínculos bilaterales en los ámbitos político, económico y cultural. “La República Islámica valora profundamente los lazos amistosos con Italia”, afirmó el diplomático, y añadió que Irán está listo para establecer relaciones con todos los países europeos, siempre que se respeten el principio de autodeterminación y la igualdad soberana de los Estados.
Asimismo, Araghchi defendió la utilidad de consultas políticas periódicas para lograr una comprensión más profunda de las posiciones mutuas y para fomentar la estabilidad regional y la seguridad global.
Por su parte, el viceministro Ricardo Guigni transmitió los saludos del ministro italiano de Asuntos Exteriores, Antonio Tajani, y reafirmó el compromiso de Roma con un diálogo constructivo con Teherán. Guigni expresó satisfacción por su visita a Irán, destacando la importancia de mantener espacios diplomáticos abiertos pese a las tensiones internacionales.

Casi en simultáneo, Irán respondió con firmeza a una nueva ronda de sanciones impuestas por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, que afectan a individuos y entidades vinculadas al gobierno iraní. El portavoz del Ministerio de Exteriores, Esmail Bagheri, calificó las medidas como “ilegales y violatorias del derecho internacional”.
“Estas sanciones son un testimonio de la hostilidad arraigada del régimen estadounidense hacia el pueblo iraní”, denunció Bagheri, quien añadió que las presiones no harán sino fortalecer la determinación de Irán de defender sus derechos e intereses legítimos.
La diplomacia iraní parece estar desarrollando una doble estrategia: mientras busca ampliar sus lazos con Europa —especialmente con socios históricos como Italia— también endurece su retórica frente a Estados Unidos, sin ceder ante la presión económica. Este enfoque podría ofrecer a Teherán una mayor margen de maniobra diplomática en un momento de creciente tensión en Oriente Medio y en el contexto de las renovadas negociaciones sobre su programa nuclear.






