
Crisis hídrica en Irán. Pezeshkian advierte que Teherán podría ser evacuada si no llueve pronto. Reservas de agua al límite y debate sobre trasladar la capital.
El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, advirtió que la capital enfrenta una crisis hídrica sin precedentes debido a la sequía prolongada. Señaló que, si no se registran lluvias antes de finales del mes de Azar (22 de noviembre al 21 de diciembre), el gobierno deberá racionar el agua y, en el peor de los escenarios, evacuar la ciudad.
“Si no llueve, no quedará agua y tendremos que abandonar Teherán”, afirmó Pezeshkian durante una visita a las regiones occidentales del país. Según medios iraníes, las presas que abastecen a la capital cayeron a niveles mínimos, algunas con reservas de un solo dígito de su capacidad.
La población de Teherán supera los 18 millones de habitantes, lo que convierte cualquier plan de evacuación en un desafío de enormes dimensiones. El presidente subrayó que la crisis responde principalmente a errores internos de gestión y no solo a sanciones externas.
“En la administración presidencial trabajan 4.000 personas, aunque 400 serían suficientes”, señaló Pezeshkian, quien llamó a “una gestión más inteligente del agua y la energía”.

La ciudad también enfrenta altos niveles de contaminación ambiental, lo que agrava la situación sanitaria y de infraestructura.
Entre las alternativas analizadas, una de las más mencionadas es trasladar la capital a Makran, en el extremo sureste del país, cerca del Golfo de Omán. Sin embargo, esa región pertenece a la provincia de Sistán y Baluchistán, de mayoría sunita, mientras que el Estado iraní se sostiene sobre una identidad chiita predominante. Este factor complica la viabilidad política y social del traslado.
La discusión sobre cambiar la capital no es nueva, pero adquirió urgencia tras las recientes advertencias. Según fuentes oficiales, Pezeshkian ya mantuvo consultas con el líder supremo Ali Khamenei.
Teherán ocupa el rol de capital desde 1786, cuando se consolidó la dinastía Qajar.






