
Irán anunció la construcción de cuatro nuevas centrales nucleares junto a Rusia. El plan busca autosuficiencia energética y se combina con el avance del corredor comercial Norte-Sur.
Irán dio un paso clave en su estrategia energética al anunciar la construcción de cuatro nuevas centrales nucleares en cooperación nuclear con Rusia. El proyecto apunta a reforzar la autosuficiencia energética del país y podría generar electricidad suficiente para abastecer a millones de hogares.
El anuncio fue realizado este 16 de diciembre por Behrouz Kamalvandi, portavoz de la Organización de Energía Atómica de Irán, quien confirmó que Teherán y Moscú ya cooperan en varias instalaciones nucleares y que la expansión forma parte de planes estratégicos de largo plazo.
Según Kamalvandi, Irán cuenta actualmente con una central nuclear operativa y otras dos en construcción junto a Rusia. Con las nuevas plantas, la capacidad total proyectada alcanzaría hasta 20.000 megavatios, un volumen energético que transformaría el sistema eléctrico nacional.
Las cuatro nuevas centrales se construirán en la zona de Sirik, en el sureste del país, y cada una tendrá una capacidad estimada de 1.200 MW. El funcionario explicó que los acuerdos se consolidaron durante una reciente visita del jefe de la agencia nuclear iraní a Moscú, donde se firmaron documentos adicionales para centrales de gran escala.

Kamalvandi también abordó la cooperación con la Agencia Internacional de Energía Atómica. Aseguró que todas las inspecciones realizadas en los últimos meses se llevaron a cabo con la autorización del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán.
Según explicó, las inspecciones se concentraron en sectores de la industria nuclear que no habían sido atacados, subrayando que la cooperación técnica con la OIEA continúa vigente pese a las tensiones internacionales.
El portavoz destacó que la visión a largo plazo de Teherán es construir centrales nucleares sin depender de socios extranjeros. En ese marco, confirmó que una delegación rusa visitó recientemente Irán para avanzar en un protocolo conjunto sobre reactores nucleares de pequeña escala.
“El mundo se está moviendo rápidamente hacia este tipo de reactor”, señaló Kamalvandi, en referencia a una tendencia global hacia sistemas más compactos y flexibles.
Desde Moscú, el canciller ruso Serguéi Lavrov afirmó que Irán ocupa un lugar prioritario en la política exterior rusa. Destacó el compromiso del Kremlin de apoyar a la República Islámica y subrayó la importancia del diálogo para resolver crisis regionales e internacionales.
En paralelo a la cooperación nuclear, Irán y Rusia acordaron acelerar el Corredor Internacional de Transporte Norte-Sur, una red logística que conecta India, Irán, Azerbaiyán y Rusia con el norte de Europa.
El proyecto promete reducir de forma significativa los tiempos y costos de transporte en Eurasia, alterando los flujos comerciales tradicionales. Funcionarios de ambos países señalaron que las conversaciones actuales buscan eliminar obstáculos legales, institucionales y operativos para llevar el corredor a su fase plenamente operativa.
El secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Ali Larijani, afirmó que Teherán completará antes de fin de año los marcos legales y la adquisición de tierras necesarias a lo largo de la ruta. Desde Rusia, el viceprimer ministro de Transporte, Vitaly Savelyev, remarcó la importancia estratégica del proyecto para la conectividad regional.






