
Irán cerró el Estrecho de Ormuz 🚢🔥 750 barcos están bloqueados y el 10% de la flota mundial quedó paralizada. El 20% del petróleo global pasa por allí. La tensión con EE.UU. e Israel escala y los mercados tiemblan. ¿Impacto global inminente? 🌍
La crisis en el Estrecho de Ormuz golpea al comercio global. Irán anunció el cierre total de la vía marítima y amenazó con disparar contra cualquier barco que intente cruzar. El impacto ya paraliza el 10% de la flota mundial de contenedores.
El bloqueo afecta a unos 750 buques. Entre ellos hay cerca de 100 portacontenedores, según confirmó Jeremy Nixon, director general de Ocean Network Express. El ejecutivo habló durante la conferencia TPM26 en Long Beach.
“Debido a este conflicto, aproximadamente el 10% de la flota mundial de contenedores está paralizada”, afirmó Nixon. La declaración encendió las alarmas en puertos de Europa y Asia.
La tensión explotó tras los bombardeos de Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero. Teherán respondió con ataques a bases estadounidenses en el Golfo Pérsico y lanzó misiles contra Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita y Omán.
Un alto mando del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica lanzó la advertencia más dura. “El Estrecho está cerrado. Si alguien intenta cruzar, prenderemos fuego a esos barcos”, declaró Ibrahim Jabari en la televisión estatal.
El estrecho conecta a los mayores exportadores del Golfo con el Mar Arábigo. Por allí circula cerca del 20% del petróleo mundial. El cierre amenaza con disparar los precios energéticos.

Las aseguradoras cancelaron coberturas para transitar la zona. Las grandes navieras dejaron de aceptar reservas hacia Medio Oriente. Entre ellas figuran Ocean Network Express y Mediterranean Shipping Company.
Nixon anticipó congestión en los principales puertos europeos y asiáticos. “La acumulación de carga será inevitable”, advirtió. El efecto dominó ya afecta rutas globales.
El estrecho mide apenas 33 kilómetros en su punto más angosto. Esa franja sostiene una quinta parte del suministro diario de crudo. Cualquier interrupción altera la economía mundial.
Los mercados siguen cada movimiento en el Golfo. Analistas temen un conflicto a gran escala que interrumpa suministros y desestabilice la región.
La crisis se suma a los ataques previos en el Mar Rojo por milicias hutíes. El comercio marítimo vive uno de sus momentos más frágiles desde la pandemia.
Mientras tanto, Washington y Teherán elevan el tono. El cierre del Estrecho de Ormuz ya marca un punto crítico en la geopolítica energética.






