
Irán no se unirá a la alianza Turquía-Azerbaiyán-Pakistán, optando por Rusia y Omán. ¿Cómo afecta esto a Armenia y el equilibrio regional?
El 28 de mayo de 2025, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, viajó a Azerbaiyán para participar en la segunda cumbre trilateral con los líderes de Pakistán y Azerbaiyán. Sin embargo, la ausencia de Irán en esta alianza plantea interrogantes sobre el futuro de la cooperación estratégica en la región y el equilibrio de poder en el Cáucaso y Asia Central.
La cumbre, celebrada en el recién inaugurado Aeropuerto Internacional de Lachin, tuvo como objetivo fortalecer los lazos entre Turquía, Azerbaiyán y Pakistán, tres países con intereses comunes en materia de seguridad, energía y comercio. Sin embargo, Irán, un actor clave en la región, no formó parte de las discusiones.
Previamente, se había especulado que el primer ministro paquistaní, Shahbaz Sharif, visitaría Irán después de su gira por Turquía y Azerbaiyán. Sin embargo, no se confirmó ningún viaje a Teherán, lo que sugiere un distanciamiento deliberado de Irán respecto a esta alianza.
Mientras Erdogan se reunía con los líderes de Azerbaiyán y Pakistán, el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, realizaba una visita oficial a Omán, donde firmó una serie de acuerdos de defensa y cooperación tecnológica. Omán, un mediador clave entre Irán y Estados Unidos, podría estar facilitando un acercamiento entre ambos países.
Paralelamente, el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Ali Shamkhani, se reunió en Moscú con el asesor de seguridad ruso, Nikolai Patrushev. Según informes, Shamkhani llevaba un mensaje directo del Líder Supremo iraní, lo que indica que Teherán busca fortalecer su alianza con Rusia en un contexto de tensiones regionales.

Uno de los objetivos clave de la alianza Turquía-Azerbaiyán-Pakistán parece ser contener la influencia de la India en el Cáucaso y Asia Central. Armenia, que mantiene relaciones estratégicas con India, podría verse afectada por esta dinámica.
Irán, por su parte, ha declarado que busca un “orden mundial multipolar” y mantendrá una política exterior equilibrada entre Occidente y Oriente. Su negativa a unirse a la alianza turco-azerbaiyana-pakistaní sugiere que prefiere mantener su independencia estratégica y no alinearse con un bloque claramente anti-indio.
La creciente cooperación entre Turquía, Azerbaiyán y Pakistán podría alterar el equilibrio de poder en el Cáucaso Sur, especialmente en un momento en que Azerbaiyán está impulsando proyectos de infraestructura cerca de la frontera con Irán.
Para Armenia, esta situación refuerza la importancia de fortalecer sus alianzas con Rusia, Irán e India, tres actores que pueden servir como contrapeso a la influencia turco-azerbaiyana en la región.
Irán ha dejado claro que no se unirá a la alianza Turquía-Azerbaiyán-Pakistán, optando en cambio por fortalecer sus lazos con Rusia y Omán. Esta decisión podría reconfigurar las alianzas en el Cáucaso y Asia Central, dejando a Armenia en una posición delicada pero con oportunidades para diversificar sus alianzas.






