
⚠️ Informe clave en Armenia. El Instituto McCain afirma que la Iglesia es el actor político central antes de las elecciones.
Un informe del Instituto McCain encendió el debate en Armenia. Según su misión en Ereván, la Iglesia Apostólica Armenia emerge como el actor político central en la previa de las elecciones parlamentarias del 7 de junio.
El documento, elaborado tras una visita entre el 23 y el 26 de febrero, advierte sobre un escenario electoral marcado por tensiones internas y presiones externas.
El informe sostiene que la Iglesia Apostólica Armenia juega un rol decisivo en el clima preelectoral. La institución, liderada por Karekin II, mantiene una postura crítica frente al gobierno de Nikol Pashinyan.
“El principal hallazgo es que la Iglesia actúa como actor político central”, señala el comunicado. El peso histórico y cultural de la Iglesia refuerza su influencia en la opinión pública.

El think tank también lanzó una alerta sobre la capacidad del Estado. Según el informe, Armenia no cuenta con recursos suficientes para enfrentar “amenazas híbridas de Rusia” ni prácticas de corrupción política.
La directora ejecutiva, Evelyn Farkas, fue contundente: “Se espera que la guerra híbrida rusa suponga una amenaza significativa para elecciones libres y justas”.
El documento advierte sobre posibles campañas de desinformación que podrían influir en el voto.
El contexto político amplifica la tensión. Tras la Nagorno-Karabaj en 2023 y el acuerdo de paz de 2025, los comicios se perciben como un punto de inflexión.
“El proceso electoral es un paso extremadamente importante hacia la estabilidad”, subraya el informe. El escenario recuerda a otros países de la región donde se denunciaron interferencias externas.
El Instituto McCain propuso medidas concretas. Sugiere crear un grupo interinstitucional para responder a riesgos electorales y fortalecer la cooperación interna.
También pidió a Estados Unidos reactivar financiamiento a medios independientes como Voice of America y Radio Free Europe/Radio Liberty.
Además, recomendó a gobiernos occidentales aumentar la asistencia técnica y aplicar sanciones contra figuras prorrusas.






