
El Banco Central de Armenia prevé una inflación del 2% para 2024 y una meta de 4% para 2025. La política económica se enfoca en preservar el poder adquisitivo y enfrentar factores externos.
En su intervención en la Asamblea Nacional el 12 de noviembre, el presidente del Banco Central de Armenia (BCA), Martin Galstyan, informó que la inflación en el país podría alcanzar un 2% para finales de 2024 y acercarse a la meta del 4% en 2025. La inflación anual actual se encuentra en un bajo 0,6%, pero se espera que aumente levemente debido a factores externos y políticas de ajuste.
Galstyan explicó que la inflación ha sido considerablemente baja en comparación con la meta del 4% establecida por el gobierno, y destacó que la situación es resultado de una política monetaria que busca preservar el poder adquisitivo de los ciudadanos. “Esperamos que para finales de año la tasa de inflación aumente ligeramente y se acerque al 2%, y que en 2025 alcance el 4%, resultado de políticas económicas bien planteadas”, afirmó el presidente del Banco Central.
Durante los últimos años, la inflación en Armenia fue impulsada por factores como las consecuencias de la pandemia de COVID-19, el aumento en la demanda externa y la reubicación de personas en el país. A pesar de estos desafíos, el Banco Central ha mantenido la estabilidad de precios gracias a una política fiscal prudente.
El informe de política monetaria del Banco Central también detalla las expectativas inflacionarias para los próximos años:

Las previsiones de inflación en Armenia también han sido evaluadas por entidades internacionales:
Galstyan subrayó que el panorama inflacionario en Armenia está influido no solo por factores internos, sino también por la situación geopolítica. En este contexto, consideró que las políticas del Banco Central son “equilibradas y correctas”, ajustadas para enfrentar posibles variaciones externas y asegurar el crecimiento económico de Armenia.






