
India y Pakistán intercambian ataques con misiles tras un sangriento ataque en Cachemira. Claves del conflicto que amenaza con escalar en una región con armas nucleares.
La tensión entre India y Pakistán alcanzó niveles críticos tras un intercambio de ataques con misiles que dejó decenas de víctimas civiles y militares. Este enfrentamiento, el más grave en años entre dos potencias nucleares, se desencadenó después de un mortífero ataque a turistas en la disputada región de Cachemira, y ha puesto en alerta a la comunidad internacional.

El 7 de mayo de 2025, India lanzó la Operación Sindoor, una serie de ataques con misiles dirigidos a lo que Nueva Delhi calificó como “infraestructura terrorista” en territorio paquistaní y en la zona de Cachemira controlada por Pakistán. Según el canal indio NDTV, los ataques dejaron 70 militantes muertos y 60 heridos, focalizándose en campamentos de grupos como Lashkar-e-Taiba y Jaish-e-Mohammad, vinculados a ataques previos.
“Estas acciones fueron deliberadas, proporcionadas y responsables”, declaró el viceministro de Relaciones Exteriores indio, Vikram Misri, quien subrayó que India ejerció su derecho a “prevenir nuevos ataques terroristas”.
Sin embargo, Pakistán rechazó estas afirmaciones. El jefe del Ejército paquistaní, Syed Asim Munir, denunció que los misiles indios impactaron zonas civiles, dejando 26 muertos y 46 heridos. Horas después, Pakistán respondió con ataques de artillería en la línea de control de Cachemira, que según India causaron 10 fallecidos y 48 lesionados.
El 22 de abril, un tiroteo contra turistas en Pahalgam, área administrada por India, dejó 26 muertos y 17 heridos, siendo el ataque más mortífero en dos décadas en la región. India responsabilizó a Pakistán, acusando a dos ciudadanos paquistaníes y un local de Cachemira. “Perseguiremos a los culpables hasta los confines de la tierra”, advirtió el primer ministro Narendra Modi.
Islamabad negó cualquier participación y advirtió que “cualquier aventurerismo militar tendrá una respuesta decisiva”. Las tensiones escalaron rápidamente: expulsión de diplomáticos, cierre de fronteras y ahora, un intercambio bélico sin precedentes.

Como informara SoyArmenio.com, la comunidad internacional reaccionó con cautela: China, aliado histórico de Pakistán, expresó “preocupación” e instó a la moderación. Estados Unidos monitorea la situación. El secretario de Estado, Marco Rubio, declaró seguir “de cerca” los eventos. Irán asumió un rol mediador: el canciller Saeed Abbas Araghchi visitó Islamabad y Nueva Delhi para impulsar el diálogo.
Mientras tanto, India mantiene su postura. “Pakistán no ha hecho nada para combatir el terrorismo en su suelo”, insistió Misri, señalando que la inteligencia india detectó planes de nuevos ataques.
La disputa por Cachemira, que ha provocado dos guerras desde 1947, sigue siendo una herida abierta. La región, dividida entre ambos países, es un polvorín donde conviven insurgentes, fuerzas de seguridad y civiles atrapados en el fuego cruzado. El reciente intercambio de misiles recuerda los choques de 2016 y 2019, aunque con un agravante: la amenaza nuclear planea sobre cada escalada.
Aunque ambos países evitan mencionar el uso de armas nucleares, su posesión añade un riesgo catastrófico. Expertos advierten que, sin mediación internacional, la situación podría descontrolarse. Irán, en su papel de intermediario, busca evitar que el conflicto rebase las fronteras regionales.
“Este no es solo un problema de India y Pakistán. Es una amenaza para la estabilidad global”, subrayó un analista de seguridad.






