
🇦🇲 ¿Crisis o teatro político? La oposición "Tengo Honor" nominará a Davit Hambardzumyan como primer ministro en una moción de censura contra Pashinyan.
El Partido Republicano de Armenia (RPA), que busca forzar un cambio de gobierno mediante un proceso de “impeachment político”, anunció este 7 de junio que propondrá un voto de no confianza contra el primer ministro Nikol Pashinyan, nominando al líder de la comunidad de Masis, Davit Hambardzumyan, como su candidato alternativo.
Según analistas, esta medida puede desviar la atención mediática del tema de la hija del Catholicós. En ese caso, resultará que el Partido Republicano está, de hecho, ayudará a Karekín II.
En un comunicado emitido el 6 de junio, el RPA instó a su facción aliada, “Tengo Honor”, a presentar un candidato a primer ministro y activar el mecanismo constitucional para destituir a Pashinyan. Según la legislación armenia, una moción de censura exige proponer un sucesor.
El RPA enfatizó que su prioridad “no es mantener el poder, sino cambiarlo”, y aseguró que no rehuirá su “responsabilidad política”. Esta estrategia refleja un intento de unir a la oposición fragmentada en un frente común contra el gobierno.
El intento de impeachment no es nuevo. El líder del movimiento de la Iglesia Apostólica Armenia contra el gobierno, el arzobispo Bagrat Galstanyan, pidió sus seguidores en junio del año pasadoa llevar a cabo acciones “continuas” de desobediencia civil en las próximas 96 horas para obligar al gobierno de Nikol Pashinyan a dimitir, tras lo cual debería formarse un gabinete temporal de ministros.
Según la información proporcionada, el movimiento Artun Enk presentó hace un mes 7 cartas en la Asamblea Nacional de Armenia, dirigidas a cada diputado, solicitando un proceso de censura contra el primer ministro Nikol Pashinyan[citation:11]. Sin embargo, la acción ha sido cuestionada por su escala real: solo dos activistas entregaron las cartas, acompañados principalmente por medios de comunicación afines, lo que ha generado críticas sobre su representatividad y objetivos políticos.
El personaje público Edgar Kazaryan, vinculado al movimiento, declaró que no se propuso un candidato alternativo, dejando esa decisión a los diputados. Además, Narek Malyan, portavoz de Artun Enk, afirmó que el impeachment es la “única vía real” para cambiar el poder, aunque admitió que la iniciativa depende de la voluntad de diputados del oficialista Contrato Civil.
Además, en mayo, dos exmiembros del partido oficialista “Contrato Civil” —Ovik Agazaryan y Akop Aslanyan— respaldaron la nominación del exembajador Edmon Marukyan como alternativa a Pashinyan, aunque finalmente no prosperó.

Desde la derrota en la guerra de Nagorno-Karabaj (2020) y la posterior pérdida total del enclave en 2023, el primer ministro enfrenta protestas masivas y acusaciones de “traición” por parte de la oposición y sectores nacionalistas. En mayo de 2024, decenas de miles de manifestantes exigieron su renuncia por acuerdos fronterizos con Azerbaiyán, incluyendo la devolución de cuatro aldeas.
El proceso de impeachment en Armenia requiere un voto de censura respaldado por la mayoría parlamentaria. Actualmente, el partido Contrato Civil de Pashinyan controla 71 de los 107 escaños, lo que hace improbable su destitución sin fracturas internas en el oficialismo.
Aunque mencionan que hay diputados “interesados” en el proceso, no hay evidencia pública de que exista un bloque significativo dispuesto a rebelarse.
La acción ha sido catalogada como minoritaria y simbólica, incluso dentro de la oposición. Los medios prorrusos y sensacionalistas han exagerado el evento, presentándolo como una “crisis política” cuando, en realidad, solo dos personas participaron activamente, acompañadas de periodistas. Esto refleja un patrón recurrente de desinformación en el contexto armenio, donde pequeños actos se inflan para desestabilizar la imagen del gobierno.
Fue notorio observar cómo ciertos medios, especialmente alineados con el Kremlin, han explotado este evento para alimentar la idea de un “gobierno en crisis”. Ejemplos anteriores incluyen coberturas exageradas de protestas menores o acusaciones infundadas, como las de “golpe de Estado” en 2023. Esta estrategia busca erosionar la legitimidad de Pashinyan, quien desde 2018 ha impulsado reformas para reducir la influencia rusa en Armenia.






