
🔥 Tensión Iglesia-Estado en Armenia. Obispos reunidos en Austria denuncian presión política y detenciones. Reclaman liberar a dirigentes de Artsaj juzgados en Bakú.
La Iglesia Apostólica Armenia lanzó un fuerte mensaje político y espiritual tras su reunión episcopal celebrada en St. Pölten, Austria. Durante tres días, 25 obispos analizaron la crisis en la relación con el Estado armenio y denunciaron lo que califican como persecución contra la institución religiosa.
El encuentro se realizó del 17 al 19 de febrero por invitación de Garegin II, Patriarca Supremo y Catolicós de Todos los Armenios. La asamblea reunió a representantes de la Sede Madre de Santa Etchmiadzin, del Patriarcado Armenio de Jerusalén y del Patriarcado Armenio de Constantinopla.
En el comunicado final, los obispos expresaron “profunda preocupación y condena” por lo que describieron como un proceso penal infundado que impidió la salida del Patriarca armenio y de seis obispos desde Armenia. “Debido a este obstáculo creado artificialmente, nos vimos obligados a escuchar el mensaje patriarcal a través de un enlace de vídeo”, señalaron.
La declaración apunta directamente a las autoridades de la República de Armenia. Los obispos pidieron “poner fin a la persecución de la Iglesia y respetar la soberanía y la autonomía” histórica de la institución.
También exigieron liberar a “los cuatro santos hermanos nuestros, el sacerdote, arrestados”, así como a los fieles detenidos por defender a la Iglesia. En el texto, instaron al Gobierno a actuar conforme a la Constitución y al derecho internacional, garantizando la libertad religiosa.
“La Iglesia armenia nunca ha servido ni sirve a potencias o intereses extranjeros”, afirmaron. Subrayaron que su lealtad pertenece exclusivamente al pueblo armenio y a la preservación del Estado independiente.

El comunicado reafirma que la cabeza de la Iglesia es Jesucristo y que su estructura se basa en la sucesión apostólica de los patriarcas armenios. Los obispos insistieron en que cualquier reforma debe debatirse dentro de los órganos canónicos y no bajo presión externa.
Advirtieron que omitir el nombre del Patriarca en celebraciones litúrgicas resulta “eclesiológicamente inaceptable” y constituye un ataque directo a la unidad de la Iglesia. Llamaron a los sacerdotes a evitar acciones “anticanónicas” que puedan provocar divisiones.
Los líderes religiosos reafirmaron su fidelidad a Santa Etchmiadzin y a Garegin II como símbolo visible de unidad. Recordaron que “Dios no es un Dios de agitación, sino de paz”.
En la parte final, la asamblea expresó preocupación por los “juicios falsos y veredictos ilegales” contra dirigentes de Artsaj en Bakú. Solicitaron a la comunidad internacional y a las Iglesias hermanas que intensifiquen esfuerzos para lograr la liberación de los rehenes armenios.
La reunión episcopal cerró con un llamado a la unidad nacional y espiritual. Los obispos pidieron a los fieles permanecer “un cuerpo y una sola alma” en torno a la Iglesia, en medio de un escenario político cada vez más tenso.






