
🚨 Hungría bloquea otra vez la ayuda militar de la UE a Armenia. La alta comisionada Kaja Kallas confirmó el veto desde Ereván.
Durante una conferencia de prensa conjunta en la capital armenia, la alta comisionada de la Unión Europea para la Seguridad y la Defensa, Kaja Kallas, confirmó públicamente que Hungría bloquea nuevamente la ayuda militar que la UE planeaba destinar a Armenia a través del Fondo Europeo para la Paz (EPF, por sus siglas en inglés). La situación, que se arrastra desde el año pasado, vuelve a tensar las relaciones diplomáticas entre Ereván y Budapest, justo cuando Armenia atraviesa un periodo crítico de reorganización militar y geopolítica.
La asistencia, prevista para el año 2025, asciende a aproximadamente 20 millones de euros y forma parte del compromiso político de Bruselas con la estabilidad y seguridad en el Cáucaso Sur. No obstante, Hungría volvió a vetar el paquete argumentando que cualquier apoyo a Armenia debería ir acompañado de una ayuda equivalente a Azerbaiyán, país con el que mantiene vínculos estratégicos y energéticos sólidos. El bloqueo, aunque informalmente atribuido a “criterios de equilibrio regional”, es percibido por muchos observadores como un gesto alineado con los intereses de Bakú.
Kallas no ocultó la dificultad del momento: “El problema persiste y reconocemos que las necesidades de defensa de Armenia son significativas, mientras que los recursos disponibles son limitados. Esta ayuda no es simbólica: es concreta y necesaria”, señaló la funcionaria europea, dejando entrever su frustración por la obstrucción húngara.
La situación ha puesto bajo el foco la política exterior del gobierno de Nikol Pashinyan, especialmente su acercamiento paulatino a Hungría tras una década de congelamiento diplomático. Recordemos que las relaciones bilaterales entre Armenia y Hungría quedaron severamente dañadas en 2012, cuando el gobierno de Viktor Orbán extraditó a Ramil Safarov, un militar azerbaiyano que había asesinado con un hacha al oficial armenio Gurgen Margaryan durante un entrenamiento de la OTAN en Budapest. Safarov fue recibido como héroe nacional en Bakú y ascendido tras su liberación, lo que generó un escándalo internacional.

Tras la guerra de 2020 en Nagorno Karabaj, Armenia inició un proceso de restablecimiento de relaciones con Hungría, incluida la reapertura de embajadas y la intensificación de contactos diplomáticos. La justificación oficial era que Budapest, a pesar de su relación estratégica con Azerbaiyán, no obstaculizaría futuras acciones en favor de Armenia. Sin embargo, el reciente veto deja en evidencia que ese supuesto cálculo diplomático no ha dado resultados.
En Bruselas, fuentes del Parlamento Europeo confirmaron a Noticias JAM que se están explorando alternativas para desbloquear la ayuda, ya sea mediante una “geometría variable” entre Estados miembros o algún mecanismo bilateral europeo específico. Sin embargo, el proceso podría ser lento y depender de complejas negociaciones políticas.
Mientras tanto, Armenia enfrenta una carrera contrarreloj para fortalecer su capacidad militar en un entorno regional cada vez más volátil. La asistencia de defensa de la UE no solo es una herramienta financiera, sino también una señal política del compromiso europeo con la seguridad de Armenia, en un momento de negociaciones sensibles con Azerbaiyán y de reacomodamientos geoestratégicos en el Cáucaso.






