
El exalcalde Vardan Ghukasyan regresa al poder en Gyumri tras trece años, con apoyo de la oposición y pese al boicot del partido de Pashinyan. Un giro político en la segunda ciudad más grande de Armenia.
El controvertido exalcalde Vardan Ghukasyan fue reelegido para liderar la segunda ciudad más grande de Armenia, en una votación marcada por el boicot del partido gobernante y una inesperada alianza de fuerzas opositoras. Su regreso al poder ocurre trece años después de haber dejado el cargo, y en un contexto político tenso tanto a nivel local como nacional.
El pasado 30 de marzo, los ciudadanos de Gyumri acudieron a las urnas para elegir un nuevo consejo municipal, en unas elecciones anticipadas que no otorgaron mayoría a ningún partido. El gobernante Contrato Civil obtuvo el 36,8% de los votos, seguido por la candidatura del exalcalde Vardan Ghukasyan, quien participó como representante del Partido Comunista, con el 20,7%.
Otras fuerzas opositoras, como el bloque Nuestra Ciudad, liderado por el parlamentario Martun Grigorian, también lograron representación con el 15,9%, mientras que las listas del productor de televisión Ruben Mkhitarian y del empresario Karen Simonian obtuvieron 7,9% y 6,2% respectivamente.
Dado que ninguna fuerza obtuvo la mayoría absoluta requerida para gobernar, el liderazgo del consejo se convirtió en una cuestión de alianzas. El Consejo Comunitario de Gyumri, en una votación celebrada el 10 de abril, eligió a Ghukasyan con 18 votos a favor y 0 en contra, gracias al respaldo conjunto de las fuerzas opositoras. La facción de Contrato Civil, vinculada al primer ministro Nikol Pashinyan, boicoteó la votación en señal de protesta.
Vardan Ghukasyan no es ajeno a la controversia. Gobernó Gyumri entre 1999 y 2012, período durante el cual fue acusado en 2022 de haber expropiado ilegalmente terrenos, incluyendo propiedades estatales. Aunque las investigaciones no derivaron en una condena firme, su historial genera divisiones en la opinión pública.
En su polémico discurso tras la elección, Ghukasyan reafirmó su visión ideológica al declarar: “Estoy a favor de un Estado de unión, basado en el principio de Bielorrusia”, aludiendo a una forma de gobernanza centralizada que ha generado debate en el contexto armenio.

Como informara SoyArmenio.com, la decisión de boicotear la votación por parte del Contrato Civil refleja una creciente brecha entre el poder central y ciertos sectores locales. Gyumri, que históricamente ha tenido una política municipal independiente y contestataria, vuelve a ser escenario de tensiones entre el gobierno y la oposición, especialmente en un momento en que las reformas administrativas y territoriales impulsadas desde Ereván han generado resistencia en diversas comunidades.
Analistas destacan que esta elección podría anticipar una mayor fragmentación del poder político en Armenia, especialmente en las regiones. A su vez, el regreso de figuras como Ghukasyan sugiere que los antiguos clanes locales conservan influencia, especialmente cuando logran articular pactos entre distintas fuerzas opositoras.






