
¿Se puede ganar realmente en Irán? 🇮🇷🤔 Trump quiere irse, Netanyahu quiere "victoria total" 🚫 Irán tiene uranio enriquecido al 60% ☢️ Si el régimen cae, ¿Quién se queda con las bombas? 💣😱 #Irán #Trump #Netanyahu #Guerra #Petróleo
La intervención militar de Estados Unidos e Israel contra Irán desafía hoy las bases del derecho internacional. Sin embargo, el analista Shlomo Ben-Ami advierte en Project Syndicate que el problema real no es la ilegalidad, sino la ausencia de objetivos alcanzables. Mientras Washington oscila entre el cambio de régimen y ataques selectivos, la región se sumerge en una incertidumbre peligrosa.
El presidente Donald Trump busca una victoria rápida para no castigar a su base electoral aislacionista. No obstante, el impacto económico ya es una realidad global inevitable. El precio del petróleo crudo Brent subió un 29 por ciento. Esta escalada sitúa el barril cerca de los 120 dólares, amenazando la estabilidad de los mercados financieros y las próximas elecciones estadounidenses.
Israel aplica una estrategia de guerra total contra Teherán. A diferencia de Trump, el primer ministro Benjamín Netanyahu ataca depósitos de combustible en zonas densamente pobladas. Esta agresividad preocupa profundamente a las monarquías del Golfo Pérsico, que temen represalias directas contra su infraestructura. Los aliados árabes prefieren la diplomacia para proteger sus economías.
Irán responde con una resistencia feroz y utiliza todas sus palancas de presión. Teherán cerró efectivamente el Estrecho de Ormuz. Por este conducto transita el 20 por ciento del petróleo y gas mundial. Además, el riesgo nuclear crece tras la elección del intransigente Mojtaba Jamenei como nuevo líder supremo. La República Islámica posee casi 1.000 libras de uranio enriquecido al 60 por ciento actualmente.

La caída del régimen iraní podría generar un caos violento. Shlomo Ben-Ami, como exministro de Asuntos Exteriores israelí, sostiene que no hay razones para esperar una transición hacia un gobierno moderado. Es más probable que grupos radicales terminen en posesión del material nuclear iraní. Una carrera armamentista regional sería la consecuencia inmediata. Países como Turquía y Arabia Saudita buscarían obtener su propia bomba atómica rápidamente.
Las autocracias árabes observan con recelo la posibilidad de una victoria absoluta israelí. Egipto y Turquía rechazan una hegemonía total de Israel. Quieren a Jerusalén como socio comercial, no como el único gendarme de la zona. “La perspectiva de que las potencias externas derroquen regímenes que no les agradan está lejos de atraer a las autocracias árabes”, afirma el experto en su análisis.
El liderazgo israelí ignora las presiones que enfrenta Trump. Netanyahu considera la “victoria total” contra Irán y Hezbolá como una pieza central de su legado personal. Este objetivo, en gran medida imposible, podría alienar definitivamente a la opinión pública estadounidense. Israel se posiciona como el único Estado que rechaza negociar. El aislamiento estratégico representa hoy la mayor amenaza para el futuro del país hebreo.
Trump buscará una rampa de salida cuando los precios de la energía afecten su popularidad. Su próxima cumbre con Xi Jinping marcará el ritmo de sus cálculos geopolíticos. “Lamentablemente, Irán es un hueso mucho más difícil de resolver que Venezuela”, advierte Ben-Ami sobre las expectativas poco realistas de la Casa Blanca. Volver a meter al genio en la botella no será fácil.






