
Rusia, Turquía e Irán se ofrecen a mediar en el conflicto Armenia-Azerbaiyán. ¿ Buscan estos tres conformar el Grupo del Cáucaso para reemplazar al Grupo de Minsk en el proceso de paz?
En un movimiento reciente que podría cambiar el panorama de las negociaciones entre Armenia y Azerbaiyán, Rusia, Turquía e Irán se ofrecen como mediadores para facilitar un acuerdo de paz bilateral entre los dos países, conformando una suerte de Grupo del Cáucaso en abierta oposición al Grupo de Minsk.
Esta propuesta fue presentada por el Ministro de Asuntos Exteriores ruso, Sergei Lavrov, tras una reunión multilateral de la plataforma consultiva regional “3+3”, celebrada en Estambul el pasado viernes. Esta plataforma, lanzada en diciembre de 2021, reúne a Rusia, Turquía, Irán, Armenia, Azerbaiyán y está boicoteada por Georgia debido a sus tensiones con Rusia.
La propuesta de utilizar la plataforma 3+3 como mecanismo para completar un acuerdo de paz entre Armenia y Azerbaiyán plantea la pregunta de si este grupo puede ser una alternativa al tradicional Grupo de Minsk, el cual, bajo la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE), ha sido el principal foro internacional para mediar en el conflicto del Nagorno-Karabaj.
El Grupo de Minsk, co-presidido por Rusia, Estados Unidos y Francia, ha perdido influencia en los últimos años, especialmente después de la segunda guerra de Nagorno-Karabaj en 2020.
Lavrov destacó que las conversaciones en el marco de la mediación rusa entre Bakú y Ereván, que comenzaron en 2021, han sentado las bases para discutir temas clave como la delimitación de fronteras, la apertura de rutas comerciales y la resolución de otros problemas críticos. Sin embargo, la posición de Armenia en torno a esta nueva oferta no ha sido del todo clara. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Armenia no ha emitido aún una respuesta oficial a la propuesta de Rusia.

En un contexto de crecientes tensiones entre Ereván y Moscú, el primer ministro armenio, Nikol Pashinyan, ha rechazado en varias ocasiones las ofertas rusas para mediar en el conflicto, argumentando que prefiere negociaciones directas con Bakú. Esta estrategia ha sido criticada por los opositores de la Iglesia y de los ex presidentes, que son abiertamente pro rusos y quienes argumentan que podría llevar a concesiones unilaterales en favor de Azerbaiyán.
Durante la reunión en Estambul, el Ministro de Asuntos Exteriores de Armenia, Ararat Mirzoyan, evitó mencionar directamente los contactos entre su país y Azerbaiyán respecto al tratado de paz. En su lugar, presentó la posición de Ereván sobre las conexiones de transporte entre ambos países, subrayando que deben basarse en “el respeto a la soberanía y la jurisdicción de todos los estados”.






