
Greta Thunberg anuncia boicot a la COP29 en Bakú, Azerbaiyán, criticando su dependencia de combustibles fósiles y acusando al gobierno de ignorar derechos humanos y la crisis climática.
La activista climática Greta Thunberg anunció un boicot a la COP-29, que se celebrará en Bakú, Azerbaiyán, y en su lugar participará en una protesta en Tbilisi. Thunberg ha criticado la designación de Azerbaiyán como sede de la cumbre climática, calificándola de “hipocresía extrema” debido a la dependencia del país de los combustibles fósiles y sus presuntas violaciones de derechos humanos.
En una entrevista con OC Media, Thunberg expresó su rechazo a la elección de Azerbaiyán como anfitrión de un evento dedicado a la crisis climática: “Es impactante que un estado autoritario y dependiente del petróleo como Azerbaiyán pueda albergar un evento climático global. Esto no solo afecta al clima, sino que también es un insulto para quienes sufren violaciones ambientales y de derechos humanos”.
Thunberg mencionó la “extrema dependencia de Azerbaiyán de los combustibles fósiles” y los planes del país para expandir su producción de petróleo y gas, lo cual, a su juicio, representa una contradicción con los objetivos climáticos globales. “Esta decisión es una afrenta a los esfuerzos de justicia climática, así como a los derechos de quienes han sufrido la opresión del régimen azerbaiyano”, afirmó.
Para Thunberg, la crisis climática está intrínsecamente ligada a los derechos humanos, y es crucial que el liderazgo climático global no solo aborde el cambio climático, sino que también lo haga desde una perspectiva de justicia social y respeto a los derechos de las comunidades afectadas.
Además de sus preocupaciones medioambientales, Thunberg destacó la supuesta limpieza étnica de los armenios en Artsaj y otras acciones de represión por parte del gobierno de Azerbaiyán. “No puedo respaldar una conferencia que se celebra en un país cuyo gobierno oprime a su propio pueblo y mantiene prácticas de limpieza étnica contra los armenios”, agregó.

La postura de Thunberg ha suscitado reacciones en la comunidad internacional. La organización de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) ha sido criticada por permitir que Azerbaiyán sea anfitrión, en un momento en el que los combustibles fósiles son uno de los principales temas de debate en la agenda climática.
El boicot de Thunberg resalta las tensiones entre los intereses energéticos y las políticas climáticas. Además, su decisión de unirse a las protestas en Tbilisi subraya la importancia de considerar los derechos humanos y la justicia social en las discusiones ambientales.
Fuentes:






