
Tiflis marca una línea roja y Moscú responde con pragmatismo condicionado.. Sin eso, no hay normalización. 🔥🇷🇺🇬🇪
Georgia volvió a endurecer su postura frente a Rusia. El Parlamento georgiano dejó en claro que no habrá normalización diplomática sin un paso previo clave: el reconocimiento de la integridad territorial del país.
La afirmación llegó este martes desde Tiflis. La presidenta del Parlamento, Shalva Papuashvili, aseguró que Moscú conoce bien esa condición y que no existe margen para ambigüedades.
“Estas relaciones pueden restablecerse si la Federación Rusa reconoce la integridad territorial de Georgia”, afirmó Papuashvili en declaraciones públicas. La dirigente remarcó que su país apuesta a la normalización, pero solo bajo ese marco.
Según explicó, las autoridades rusas ya recibieron el mensaje. Para Tiflis, el reconocimiento pleno del territorio nacional resulta una condición previa y obligatoria.
Georgia considera ocupados los territorios de Abjasia y Osetia del Sur, cuya independencia fue reconocida por Moscú tras la guerra de 2008.

Desde Rusia, el director del cuarto departamento de países de la CEI del Ministerio de Asuntos Exteriores, Mijaíl Kalugin, ofreció otra lectura.
“Rusia se toma en serio la normalización de las relaciones con Georgia”, sostuvo. Sin embargo, planteó una condición política clara: que Georgia no participe en lo que llamó “juegos antirrusos” promovidos por Occidente.
Kalugin destacó que Tiflis ha mostrado “un sano pragmatismo” y una política exterior de múltiples vectores, alejándose de escenarios de confrontación directa.
El diplomático ruso recordó que Georgia se negó a imponer sanciones contra Rusia. Según Moscú, esa decisión evitó que el país se convirtiera en un “segundo frente” del conflicto geopolítico.
“Gracias a esta política equilibrada, Tbilisi y Moscú lograron recientemente un éxito económico significativo”, señaló Kalugin. Admitió que no existen relaciones diplomáticas formales, pero sí vínculos activos con beneficios concretos.
Georgia rompió relaciones diplomáticas con Rusia tras la guerra de 2008, cuando Moscú reconoció la independencia de Abjasia y Osetia del Sur. Desde entonces, el conflicto territorial define la relación bilateral.
Mientras Moscú afirma que no existen requisitos previos para retomar relaciones, Georgia insiste en que sin reconocimiento territorial no habrá acercamiento real.
La distancia política persiste, aunque el diálogo económico sigue abierto.






