
🗳️🇬🇪 “Sueño Georgiano” celebra victoria total en municipales, pero la oposición denuncia represión en Tiflis. La crisis política persiste. #Georgia #Democracia
El partido gobernante Sueño Georgiano (Georgian Dream) se impuso en las elecciones municipales celebradas en Georgia, aunque la oposición denunció irregularidades y las tensiones políticas se mantienen en el país caucásico.
Según los resultados preliminares, los candidatos oficialistas ganaron en todas las ciudades y municipios, consolidando el control del partido en los gobiernos locales.
Desde la sede del partido en Tiflis, el primer ministro Irakli Kobakhidze calificó los resultados como “una victoria impresionante” y aseguró que el triunfo garantiza “la estabilidad, la paz y la prosperidad” de Georgia.
“El Sueño Georgiano prometió ganar, y hemos superado esa promesa. Gracias a Bidzina Ivanishvili por todo lo que tenemos: paz, progreso y desarrollo. Nuestra victoria es su victoria”, declaró Kobakhidze, refiriéndose al fundador del partido y figura dominante de la política georgiana, Bidzina Ivanishvili.
El primer ministro destacó especialmente la reelección del alcalde de Tiflis, Kakha Kaladze, exfutbolista y una de las figuras más populares del oficialismo, asegurando que “el resultado refleja su trabajo y compromiso con la ciudad”.

Mientras el gobierno celebraba, la oposición salió a las calles de Tiflis denunciando fraude y manipulación electoral. Según el medio georgiano Apsny.ge, la policía dispersó a los manifestantes con gases lacrimógenos y camiones hidrantes frente a la residencia presidencial.
Otros medios, entre ellos la agencia rusa TASS, informaron que algunos manifestantes intentaron irrumpir en el edificio del Parlamento, lo que llevó a la detención de decenas de personas.
Las imágenes difundidas en redes sociales mostraron enfrentamientos y banderas de la oposición ondeando junto a pancartas con la consigna “Georgia libre de oligarcas”.
La participación electoral apenas alcanzó el 33%, una de las más bajas en los últimos años, reflejo del desencanto ciudadano hacia la clase política.
Analistas locales señalan que, aunque el Sueño Georgiano consolida su poder institucional, la baja participación “demuestra la falta de legitimidad y de consenso nacional”.
El resultado confirma que, pese a su victoria electoral, la crisis política e internacional de Georgia sigue sin resolverse, especialmente tras las tensiones con la Unión Europea y los Estados Unidos por las recientes leyes restrictivas hacia los medios de comunicación y las ONG, calificadas como “leyes de agentes extranjeros”.






