
Energía y geopolítica. Armenia y Georgia avanzan en una interconexión clave con apoyo europeo. Más exportaciones, más estabilidad y menos dependencia externa ⚡🇦🇲🇬🇪
La cooperación energética entre Georgia y Armenia dio un nuevo paso. Ambos gobiernos discutieron el suministro de electricidad georgiana a Armenia y el desarrollo de una red de transmisión transfronteriza que aumente la capacidad y estabilidad del sistema.
La reunión se realizó en Ereván entre la ministra georgiana Mariam Kvrivishvili y el ministro armenio de Infraestructuras, David Khudatyan. Según el comunicado oficial, los funcionarios abordaron la modernización de la línea eléctrica bilateral y el fortalecimiento de la cooperación en energía y transporte.
“El desarrollo de una red de transmisión transfronteriza ayudará a aumentar la capacidad de transmisión y mejorar la estabilidad del sistema”, señaló el Ministerio de Economía de Georgia.
En 2025, Georgia exportó a Armenia apenas 52 millones de kWh. La cifra resulta modesta frente al potencial regional. Por eso, la modernización de la infraestructura se presenta como estratégica.
El proyecto cobra mayor relevancia tras el anuncio de la Unión Europea de destinar 500 millones de euros para reforzar la seguridad y diversificación energética armenia.

La comisaria de Ampliación, Marta Kos, confirmó que el plan incluye la Red de Transmisión del Cáucaso y el trabajo conjunto con el banco alemán KfW. “Estamos trabajando en proyectos relacionados con la conexión a la red”, explicó. El objetivo, dijo, es que Armenia “dependa menos de la energía rusa”.
El proyecto busca facilitar el comercio eléctrico en el Cáucaso Meridional. Armenia apuesta a exportar más energía, especialmente renovable. La futura interconexión con Georgia y el avance de una línea hacia Turquía cambiarían el mapa energético regional.
Khudatyan destacó que la línea Armenia-Georgia “aumentará el volumen de exportaciones de electricidad”. Kvrivishvili respondió que Armenia es “un socio estratégico” para Georgia.
Las conversaciones también incluyeron transporte, aviación y tránsito de mercancías. Ambas partes acordaron elaborar un plan de acción para acelerar las iniciativas.
La energía vuelve a ocupar el centro de la agenda geopolítica del Cáucaso Sur. Y esta vez, el cable eléctrico puede pesar tanto como el gasoducto.






