
Una empleada del Ministerio de Exteriores fue absuelto de los cargos de alta traición en Ereván. ⚖️La fiscalía pedía cadena perpetua por espionaje, pero la jueza dijo que solo fue "abuso de autoridad". 📉
La Fiscalía General de Armenia impugnará la absolución de Ashkhen Aleksanyan, funcionaria del Ministerio de Asuntos Exteriores. El tribunal de primera instancia de Ereván retiró los cargos de espionaje y traición a la patria contra la empleada estatal. La decisión judicial generó una reacción inmediata del Ministerio Público, que presentará un recurso de apelación. El caso, iniciado tras un informe del Servicio de Seguridad Nacional, sacude los cimientos de la seguridad pública nacional.
Ashkhen Aleksanyan enfrentaba una posible cadena perpetua por colaborar presuntamente con un Estado extranjero. Según la acusación original, la funcionaria facilitó el acceso a secretos de Estado para realizar actividades hostiles. Sin embargo, la jueza Ani Danielyan determinó que no existían pruebas suficientes para el delito de Alta traición. El tribunal basó su fallo en la reclasificación de los actos como un delito menor de abuso de autoridad.
El tribunal dictaminó que las acciones del acusado encajan en el artículo 441 del Código Penal. Este artículo se refiere al abuso de poderes oficiales, un cargo significativamente más leve que el de traición. Bajo esta nueva tipificación, la pena máxima se reduce drásticamente a solo cuatro años de cárcel. El abogado defensor, Abgar Poghosyan, confirmó que su cliente fue exonerado de los cargos de espionaje más graves.
La Fiscalía insiste en que la funcionaria creó condiciones para que potencias extranjeras conocieran secretos estatales. La investigación del Comité de Investigación de la República de Armenia sostiene que hubo una intención clara de dañar el orden constitucional. La Fiscalía General de la República de Armenia busca revertir el fallo para restaurar la acusación por delitos contra el Estado. El proceso penal continuará ahora en una instancia superior de justicia.

El caso comenzó en junio tras una operación de contrainteligencia del Servicio de Seguridad Nacional. Se acusaba a la empleada de actuar como enlace para servicios de inteligencia extranjeros dentro del Ministerio de Exteriores. La Seguridad nacional es una prioridad crítica para Armenia en el actual contexto geopolítico regional. Este veredicto pone a prueba la eficacia del sistema judicial frente a amenazas de espionaje interno.
La opinión pública sigue de cerca el desenlace de esta batalla legal entre el tribunal y los fiscales. La resolución de la apelación definirá el estándar ético y legal para los funcionarios con acceso a información clasificada. Ereván espera un veredicto final que aclare si hubo una traición real o un error administrativo grave. La estabilidad de las instituciones depende de la transparencia en estos juicios de alto perfil.






