
🌍🔺 EAU e Israel aceleran el corredor comercial India–Golfo–Haifa pese a la guerra en Gaza. La región redefine rutas estratégicas sin esperar a Tel Aviv.
La construcción del Ferrocarril de la Paz avanza lejos del foco público. Medios israelíes revelaron que Emiratos Árabes Unidos (EAU) y Israel impulsan el corredor comercial en una “etapa avanzada”, incluso mientras continúa el genocidio en Gaza. Canal 15, Yedioth Ahronoth e i24 aseguraron que gran parte de la infraestructura ya está lista y que el proyecto vuelve a mover acuerdos regionales clave.
El trazado conectará mercancías provenientes de India —enviadas desde el puerto de Mundra— con EAU, Arabia Saudita y Jordania, antes de llegar al puerto de Haifa para exportarse a Europa y Estados Unidos. El plan forma parte del IMEC, el corredor económico India–Medio Oriente–Europa impulsado por Washington.
Los medios afirmaron que “la columna vertebral del ferrocarril ya se completó”. La ministra de Transporte israelí, Miri Regev, viajó en secreto a Abu Dabi la semana pasada. Una fuente citada por Yedioth Ahronoth señaló que “la coordinación volvió a activarse bajo estricta discreción”.

La delegación israelí usó el Salón Aeronáutico de Dubái como cobertura. i24 informó que un equipo técnico viajó por separado a Abu Dabi para acelerar la planificación. El corredor también incluirá cables de comunicaciones, oleoductos y líneas eléctricas.
Funcionarios de EAU y Israel acordaron crear una administración conjunta para gestionar el tránsito y cerrar los segmentos restantes. Las fuentes sostienen que el corredor permitiría que productos perecederos entren a Israel “en cuestión de horas”, siempre que haya acuerdos con Arabia Saudita y aprobación emiratí.
El ritmo reciente responde a tensiones regionales. Francia y Turquía evalúan una propuesta que enviaría la ruta por Siria y Líbano, dejando fuera a Israel. Las publicaciones israelíes dijeron que esta posibilidad encendió alarmas y aceleró contactos.
Tel Aviv mantuvo silencio durante la guerra en Gaza, pero los EAU siguieron negociando con India, Arabia Saudita y Jordania. Esto generó un proyecto que avanzó “por su cuenta”, lo que obligó a Israel a intentar recuperar un rol que considera estratégico.
Medios israelíes enmarcan el ferrocarril como un modo de reducir la dependencia de pocos socios comerciales y de compensar un mercado cada vez más cerrado. La continuidad del proyecto, incluso en medio del genocidio, muestra que el eje económico del Golfo no dejó de moverse. “La región avanza sin esperar a Israel”, señaló un funcionario citado por Yedioth Ahronoth.






