
🇺🇸 “Existe un riesgo real de conflicto entre Azerbaiyán y Armenia”, advirtió el Secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio. Washington teme una escalada.
El Secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, advirtió que persiste un riesgo real de conflicto armado entre Azerbaiyán y Armenia, pese al progreso alcanzado en las negociaciones para la firma de un tratado de paz. “En lo que respecta a Azerbaiyán, nuestro principal objetivo es intentar garantizar la paz entre Azerbaiyán y Armenia. Existe un riesgo real de conflicto allí, que estamos tratando de prevenir”, declaró Rubio durante una audiencia en el Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes.
Desde Washington, se ha reiterado el compromiso de evitar una nueva escalada militar y promover la estabilidad en la región del Cáucaso Sur. Rubio aseguró que sus equipos diplomáticos trabajan activamente para impedir una intervención armada y atender problemáticas relacionadas con los derechos humanos en Azerbaiyán, reconociendo que “debemos lidiar con países que en muchos casos no tienen modelos ideales, pero tenemos que abordarlos en beneficio de nuestros intereses nacionales”.

El pasado 13 de marzo, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Armenia confirmó la aprobación del borrador del tratado titulado “Sobre el establecimiento de la paz y las relaciones interestatales entre la República de Armenia y la República de Azerbaiyán”. Según declaraciones del primer ministro Nikol Pashinyan, el documento representa una opción aceptable de concesiones mutuas. “Dos puntos del proyecto de acuerdo, sobre los cuales las partes no pudieron llegar a un acuerdo durante algún tiempo, pero llegaron a un compromiso, se refieren al no despliegue de fuerzas de terceros países a lo largo de la frontera y la retirada mutua de demandas ante tribunales internacionales”, precisó el mandatario.
La disposición de Ereván a firmar el acuerdo se mantiene, y las autoridades armenias ya han propuesto iniciar consultas con Bakú para definir el lugar y la fecha del acto oficial. La parte azerbaiyana, no obstante, ha introducido nuevas condiciones, entre ellas la reforma de la Constitución de Armenia y la disolución formal del Grupo de Minsk de la OSCE, órgano históricamente involucrado en la mediación del conflicto.
En sus intervenciones, Rubio también enfatizó que la promoción de los derechos humanos en Azerbaiyán es parte del enfoque diplomático integral de Estados Unidos. Según el funcionario, las embajadas deben priorizar estas cuestiones como parte del trabajo de campo, aunque reconoció que “podemos estar en desacuerdo con el sistema de gobierno y quizás desearíamos que fuese diferente”.
Además, destacó la necesidad de balancear la diplomacia con los intereses nacionales estadounidenses, señalando que “Azerbaiyán nos da la oportunidad de hacerlo en el contexto de la paz más amplia que estamos tratando de establecer allí”. Estas declaraciones llegan en un momento delicado, cuando múltiples actores internacionales han respaldado el proceso de paz como una oportunidad única para cerrar una herida abierta desde el colapso de la URSS.
Mientras la comunidad internacional celebra el aparente avance hacia la normalización de relaciones, las advertencias de Washington revelan la fragilidad del proceso. A pesar de los acuerdos preliminares y las concesiones mutuas, el contexto geopolítico, marcado por tensiones internas y la influencia de actores externos, continúa generando incertidumbre.






