
🚨 Washington frena el gas de Azerbaiyán hacia Ucrania. Trump castiga a Aliyev en plena disputa energética y geopolítica. El giro afecta al TAP y al corredor regional. 🔥🌐
El medio oficialista de Bakú, haqqin.az, difundió una información que agitó el mapa energético regional. Según el periódico griego Kathimerini, que citó fuentes gubernamentales, Estados Unidos prohibió el suministro de gas de Azerbaiyán a Ucrania a través de Grecia. La decisión llega en un momento de tensión geopolítica y con impacto directo en Bakú.
La publicación señala que la empresa ucraniana Naftogaz firmó el domingo un acuerdo con la firma griega Atlantic-See LNG Trade, recién creada. El convenio establece el envío de gas natural comprimido estadounidense hacia Ucrania mediante el llamado “corredor vertical”, que pasa por Bulgaria y Rumania.
A partir de ese movimiento, Washington decidió impedir el tránsito del gas natural de Azerbaiyán, que llega a Grecia a través del gasoducto Transadriático (TAP) desde Turquía. Según medios de Bakú, “el gas azerbaiyano entregado a Grecia es más barato que el gas comprimido estadounidense y Estados Unidos está preocupado por la competencia”.

Azerbaiyán exporta cerca de 12 mil millones de metros cúbicos de gas al año a países de la UE. Para fuentes de Bakú, Washington busca “el monopolio del suministro de gas a Ucrania”. Sin embargo, desde un punto de vista comercial, esos volúmenes no justificarían una reacción tan dura.
El análisis político pesa más. La prensa regional sostiene que Donald Trump actuó por razones estratégicas, no económicas, y que el verdadero objetivo es Ilham Aliyev, presidente de Azerbaiyán. La nota señala que “el castigo de Trump es significativo”.
La decisión estadounidense coincide con la reciente conversación telefónica entre Volodímir Zelensky y Aliyev. El presidente ucraniano escribió luego en redes sociales que ambos países acordaron “el fortalecimiento y la profundización de las relaciones de asociación en todos los ámbitos”. Washington observó ese gesto con preocupación.
El mensaje de la Casa Blanca busca limitar los movimientos de Azerbaiyán en el tablero geopolítico. Según analistas citados en medios de Bakú, Trump actuó para dejar en claro que Aliyev no puede intervenir en espacios donde las grandes potencias fijan las reglas.
La tensión incluye un segundo detonante. Aliyev insiste en llamar “Corredor Zanguezur” a un proyecto de tránsito regional que Estados Unidos y otros actores internacionales interpretan de forma distinta. Para analistas en Ereván y Bruselas, esa insistencia altera la interpretación de acuerdos previos y genera fricciones con Washington.
Fuentes citadas por Kathimerini aseguran que ese gesto también pesó en la decisión del gobierno estadounidense. Las señales apuntan a un mensaje directo del presidente estadounidense: Azerbaiyán debe recalibrar sus ambiciones.






