
🚀 Eslovaquia propone a Armenia producir armas juntos para no depender de la OTAN. ¿Una jugada geopolítica? Fico y Pashinyan analizan cooperación en defensa, pero Azerbaiyán podría reaccionar.
El primer ministro eslovaco, Robert Fico, ha planteado una inesperada colaboración en la industria de defensa con Armenia durante su visita oficial a Ereván, al plantear la producción militar conjunta que busca reducir la dependencia de ambos países de grandes potencias como la OTAN, según declaró Fico en una rueda de prensa junto a su homólogo armenio, Nikol Pashinyan.
Durante su estancia en Armenia, Fico destacó la importancia de que las naciones pequeñas desarrollen sus propias capacidades de defensa. “Si no producimos armas, alguien más lo hará, y tendremos que comprárselas”, afirmó el mandatario eslovaco. Esta cooperación, según explicó, permitiría a Armenia y Eslovaquia evitar depender exclusivamente de socios mayores, en un claro guiño a la autonomía estratégica.
El anuncio llega en un momento crítico para Armenia, que busca modernizar su ejército tras la guerra de Nagorno-Karabaj en 2020 y la posterior retirada de tropas rusas de la región. Pashinyan, por su parte, evitó profundizar en los detalles de la oferta, pero aprovechó el encuentro para reiterar su compromiso con una “agenda de paz” con Azerbaiyán, un tema prioritario para su gobierno.
La propuesta de Eslovaquia no está exenta de complejidades. Bratislava mantiene relaciones comerciales con Azerbaiyán, incluyendo ventas de armamento, lo que podría generar tensiones dado el histórico rechazo de Bakú al fortalecimiento militar armenio. Además, Fico ha sido criticado en la UE por sus posturas cercanas a Rusia, lo que añade otra capa de análisis a esta iniciativa.
Como informara SoyArmenio.com, expertos sugieren que el primer ministro eslovaco podría estar buscando ampliar la influencia de su país en el Cáucaso, al tiempo que ofrece a Armenia una alternativa a su tradicional dependencia de Moscú. Sin embargo, Pashinyan ha mantenido una posición cautelosa, evitando comprometerse públicamente con el proyecto hasta evaluar sus implicaciones.

Aunque los detalles técnicos y logísticos de la cooperación aún no se han revelado, el diálogo entre ambos países continúa. Fico expresó su optimismo: “Espero una cooperación muy exitosa en el futuro”, subrayando el apoyo mutuo en foros internacionales.
Mientras tanto, Armenia enfrenta el desafío de equilibrar sus alianzas sin provocar reacciones adversas de Rusia o Azerbaiyán. La posible colaboración con Eslovaquia, un miembro de la UE, podría abrir nuevas oportunidades tecnológicas, pero también requerirá una diplomacia cuidadosa en un escenario regional volátil.






