
📢 “Los derechos a la privacidad se violan a diario”, alertó Anahit Manasyan. La Defensora del Pueblo pidió al Estado frenar la normalización de la vigilancia y las filtraciones ilegales en Armenia. 🔒🇦🇲#Armenia #DerechosHumanos #Privacidad
La Defensora de los Derechos Humanos de Armenia, Anahit Manasyan, calificó como “inaceptable” la violación sistemática del derecho a la privacidad y advierte que el país vive una vulneración sistemática del derecho a la vida privada y a la protección de datos personales al normalizar las escuchas telefónicas.
Su declaración fue publicada en la página oficial de la institución, en medio de un contexto marcado por denuncias sobre escuchas y filtraciones de datos personales.
“Estos derechos se violan a diario, pero adquieren una escala alarmante en los casos de gran resonancia pública”, señaló Manasyan. “La injerencia en la vida privada suele expresarse en la adquisición o difusión ilegal de información personal”.

Según la Defensora, la recolección y difusión de datos personales fuera del marco legal contradice la Constitución y los compromisos internacionales asumidos por Armenia. Manasyan recordó que esas prácticas constituyen una infracción a varios derechos fundamentales y deben conllevar responsabilidades legales.
El comunicado advierte que la ilegalidad es generalizada y abarca tanto a instituciones estatales como privadas y medios de comunicación. “Todos los actores —estatales, organizacionales y ciudadanos— participan directa o indirectamente en estas violaciones”, afirmó.
La institución subrayó que el Estado tiene la obligación de desarrollar mecanismos preventivos y sancionar los casos registrados. “El respeto a la privacidad y a la protección de datos personales no es solo una garantía jurídica, sino un indicador del nivel de cultura legal de la sociedad y del Estado”, puntualizó Manasyan.
La oficina del Defensor del Pueblo recordó que cualquier tema puede formar parte del debate democrático, pero no debe contradecir los valores de los derechos humanos. En ese sentido, Manasyan insistió en que la protección de los datos personales es una condición esencial para la confianza pública y el funcionamiento democrático de las instituciones.
Su mensaje llega en un momento en que organizaciones civiles y medios independientes denuncian la creciente utilización política de escuchas ilegales, el uso de filtraciones como herramienta de presión y la falta de transparencia en las investigaciones judiciales.






