
El alcalde de Nueva York, Eric Adams, ha sido acusado de aceptar sobornos de funcionarios turcos. Los cargos incluyen la omisión de declaraciones sobre el genocidio armenio a cambio de beneficios económicos.
El alcalde de Nueva York, Eric Adams, enfrenta una grave acusación de corrupción relacionada con sobornos provenientes de funcionarios y empresarios turcos, según reporta Reuters. Adams, que ha negado las acusaciones en su contra, deberá comparecer ante el tribunal para defenderse de estos cargos, los cuales incluyen sobornos que habrían influido en sus decisiones políticas, como su silencio en el Día Conmemorativo del Genocidio Armenio.
La acusación formal presentada ante el Distrito Sur de Nueva York detalla que Adams recibió más de 100.000 dólares en forma de vuelos gratuitos, descuentos, estancias en hoteles de lujo y otros beneficios. A cambio, se alega que el alcalde neoyorquino habría favorecido a los líderes turcos en diversas acciones, como acelerar la inspección de seguridad contra incendios en el consulado turco en la ciudad y no emitir declaraciones con motivo del Día Conmemorativo del Genocidio Armenio.
Uno de los puntos más críticos de la acusación es la supuesta omisión de declaraciones sobre el genocidio armenio por parte de Adams, algo que habría sido motivado por los sobornos de ciudadanos turcos. Turquía ha negado sistemáticamente que las masacres de 1,5 millones de armenios en 1915 constituyan un genocidio, y esta posición parece haber influido en las decisiones del alcalde, según la acusación.
“Adams aceptó sobornos de funcionarios turcos para ignorar el genocidio armenio”, destaca el informe de la Associated Press (AP).

El documento judicial incluye cinco cargos, que abarcan desde conspiración, fraude electrónico y soborno, hasta la recepción ilegal de dinero del extranjero durante la campaña electoral de Adams. Estos cargos han generado una gran preocupación en la administración neoyorquina, poniendo en tela de juicio la ética y la integridad del alcalde.
Pese a la gravedad de las acusaciones, Eric Adams ha afirmado su inocencia y ha asegurado que no tiene intenciones de dimitir de su cargo. Sin embargo, las autoridades, como la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, han comenzado a evaluar posibles medidas. Hochul declaró que está “explorando sus opciones” para manejar la situación.
“Espero que el alcalde revise la situación en los próximos días y encuentre la opción adecuada para garantizar que sus líderes atiendan mejor a los neoyorquinos”, señaló Hochul, dejando abierta la posibilidad de que Adams sea retirado de su puesto si las pruebas en su contra se consolidan.
Eric Adams se ha convertido en el primer alcalde de Nueva York en enfrentar cargos penales mientras se encuentra en funciones, lo que añade una dimensión sin precedentes a este caso. Los neoyorquinos y el resto del país están a la espera de los próximos desarrollos en esta investigación, que podría tener profundas repercusiones políticas para la ciudad y su liderazgo.






