
Celebra el 2806 aniversario de Ereván con estos cinco datos fascinantes sobre la historia y arquitectura de la capital armenia, también conocida como la "ciudad rosa". Descubre más aquí.
Este 13 de octubre, la capital de Armenia, Ereván, celebra su 2806 aniversario, una ocasión que conmemora su rica historia y patrimonio cultural. Desde la fortaleza de Erebuni hasta su apodo de “ciudad rosa”, aquí te presentamos cinco datos interesantes que hacen de Ereván una ciudad única en el mundo.
La historia de Ereván se remonta al año 782 a.C., cuando el rey urartiano Argishti I fundó la fortaleza de Erebuni. Esta fortaleza sirvió como bastión militar y residencia para controlar el valle de Ararat. En una inscripción cuneiforme encontrada en la actual ciudad, Argishti escribió: “Por la grandeza del dios Khaldi, construí esta poderosa fortaleza y le di el nombre de Erebuni”. Esta piedra histórica aún se puede admirar en el Museo-Reserva Erebuni, ubicado en las afueras de Ereván.
El brillante arquitecto Alexander Tamanyan, creador del plan urbanístico de la ciudad en los años 20 del siglo XX, diseñó Ereván para que estuviera abierta visualmente hacia el Monte Ararat, un símbolo nacional y espiritual para los armenios. Tamanyan también incluyó dos plazas principales en su diseño: Plaza de la República, como centro administrativo, y Plaza de la Libertad, cerca de la Ópera, como el epicentro cultural de la ciudad. Esta planificación ha dado a Ereván una distribución urbanística única que conecta su identidad moderna con su pasado histórico.
Ereván es conocida cariñosamente como la “ciudad rosa”, gracias al uso masivo de la toba volcánica rosa como material de construcción. Durante la época soviética, existía una directiva no oficial de que Ereván debía ser una ciudad alegre y vibrante, por lo que se optó por la toba rosa en lugar de la toba negra. Este material le otorga a la ciudad su distintiva tonalidad cálida y festiva, que resalta particularmente al atardecer.

Una de las particularidades de Ereván son sus “pulpulaks”, pequeñas fuentes de agua potable que adornan sus calles. Estas fuentes, también conocidas como zeitakhbyurs, aparecieron por primera vez en los años 20 y han sido una parte importante del paisaje urbano desde entonces. La palabra “pulpulak” evoca el suave burbujeo del agua, y estas fuentes se han convertido en un símbolo de la resiliencia y hospitalidad del pueblo armenio.
Ereván es hogar de más de 1,1 millones de personas, lo que representa alrededor del 37% de la población total de Armenia. La ciudad está dividida en 12 distritos administrativos, muchos de los cuales llevan el nombre de regiones históricas de Armenia Occidental, como Malatia, Sebastia y Zeytun, en honor a las tierras perdidas tras el Genocidio Armenio de 1915. Estos barrios fueron construidos en la década de 1920 para albergar a los refugiados que huían de las atrocidades otomanas, lo que añade una dimensión histórica y emotiva al tejido urbano de la ciudad.






