
Durante una ceremonia en Rize, Turquía, el presidente Recep Tayyip Erdogan abofeteó ligeramente a un niño que no siguió la tradición de besar la mano del líder. El incidente, que ha generado debate en redes sociales.
Durante una ceremonia en la provincia de Rize, en la región del Mar Negro de Turquía, el presidente Recep Tayyip Erdogan abofetea ligeramente a un niño pequeño que no siguió la tradición turca de besar la mano del líder. Este evento, ocurrido el pasado sábado, se produjo durante la entrega de llaves de nuevos apartamentos a las familias afectadas por desastres naturales.
Según informes, después de que el niño no besara la mano de Erdogan, el presidente le dio una ligera bofetada en la mejilla, un gesto que muchos interpretan como un recordatorio de las tradiciones turcas. Posteriormente, el niño besó la mano derecha de Erdogan, quien luego le dio dinero, como es costumbre en estas ceremonias.
En Turquía, es una tradición besar la mano de los mayores y luego colocarla en la frente como señal de respeto. Este ritual es particularmente común en eventos formales y ceremonias públicas.

El incidente no fue cubierto por los canales centrales de televisión en Turquía, pero ha generado acaloradas discusiones en las redes sociales. Las opiniones están divididas: mientras algunos defienden las acciones de Erdogan como una reafirmación de las tradiciones culturales, otros consideran que la bofetada fue inapropiada, independientemente de su intención.
Varios usuarios en las redes sociales señalaron que la acción de Erdogan no fue severa y que la ligera bofetada sirvió simplemente como un recordatorio cultural. Otros, sin embargo, critican cualquier forma de contacto físico coercitivo con un niño.
En muchas partes de Turquía, especialmente en áreas rurales y conservadoras, besar la mano de una persona mayor y colocarla en la frente es una señal de respeto profundamente arraigada en la cultura. Erdogan, conocido por su apego a las tradiciones y valores turcos, ha sido visto en varias ocasiones dando dinero a niños y adolescentes durante ceremonias similares, reforzando estas costumbres.
Como informara SoyArmenio, este evento pone de relieve la tensión entre las tradiciones culturales y las sensibilidades modernas, especialmente cuando se trata de figuras públicas y líderes políticos.






