
🇷🇺🇦🇲 Moscú y Ereván se cruzan. Lavrov niega amenazas. Simonyan pide respuestas. OTSC, UE y elecciones en juego. La relación entra en zona gris. #Armenia #Rusia
El entrecruce político entre Moscú y Ereván quedó expuesto durante la reunión entre el canciller ruso Serguéi Lavrov y el presidente del Parlamento armenio Alen Simonyan. Mientras Rusia rechazó cualquier acusación de “amenazas” contra Armenia, Ereván reprochó la falta de reacción de Moscú ante la retórica agresiva de políticos rusos.
El encuentro se celebró en Moscú en un contexto de creciente desconfianza bilateral. La portavoz de la Cancillería rusa, María Zajárova, adelantó que las partes abordarían la cooperación bilateral y la agenda regional, con foco en las estructuras euroasiáticas.
Durante la reunión, Lavrov calificó de extrañas las declaraciones desde Ereván sobre supuestas amenazas procedentes del norte. “Para nosotros es un poco extraño escuchar regularmente ataques míticos que se preparan contra Armenia”, afirmó el jefe de la diplomacia rusa.
Lavrov vinculó esas declaraciones a la influencia de la Unión Europea, a la que acusó de empujar a Armenia a elegir entre Bruselas y Moscú. También mencionó los cuestionamientos a la OTSC y a la historia común ruso-armenia.
Alen Simonyan negó que Armenia busque actuar contra Rusia. “No quiero que en Rusia se perciba que Armenia intenta hacer algo contra un Estado amigo y aliado”, subrayó. Al mismo tiempo, reconoció que existen preguntas sin respuesta sobre la OTSC.
El dirigente armenio aclaró que esas dudas no implican un abandono de la UEEA. “Tenemos cuestiones que deben discutirse”, dijo Simonyan, en referencia al diálogo que Ereván mantiene con Moscú a través del canciller Ararat Mirzoyan.

Lavrov reiteró que la membresía en la UE resulta incompatible con la participación en la UEE. Aun así, aseguró que Rusia respetará la decisión soberana de Armenia.
Una posición similar expresó el viceprimer ministro ruso Alexéi Overchuk. El funcionario advirtió que la UE avanza hacia una estructura político-militar y que ese cambio debe ser tenido en cuenta por Ereván.
Lavrov también aludió a las elecciones parlamentarias previstas este año en Armenia. Según el canciller ruso, desde Europa llegan señales de una posible injerencia, que indirectamente apuntan contra Moscú.
En ese marco, Lavrov consideró extraño que desde Ereván se solicite a la UE ayuda para frenar supuestas interferencias rusas. Aseguró que Rusia sigue siendo el principal socio comercial de Armenia y recordó el crecimiento económico bilateral.
Lavrov afirmó que el PIB armenio pasó de 10.500 millones de dólares en 2015 a 26.000 millones en la actualidad. “Es un hecho claro”, sostuvo. Moscú, agregó, está dispuesto a ampliar la cooperación y promover proyectos de infraestructura.
El canciller ruso también reafirmó la vigencia de los acuerdos trilaterales entre Armenia, Rusia y Azerbaiyán firmados entre 2020 y 2022, especialmente en transporte y logística regional.






