
🔥 Interés global por LA Compañía Nacional de Energía Eléctrica (ENA) : operadores energéticos occidentales buscan entrar al sistema armenio. Nacionalización, arbitraje y política se cruzan en un momento decisivo. Armenia redefine su futuro eléctrico. ⚡🇦🇲
La Compañía Nacional de Energía Eléctrica (ENA) vive un giro clave. El director interino Romanos Petrosyan confirmó que grandes corporaciones energéticas occidentales mostraron interés en operar la red nacional. Lo dijo en una entrevista con “CivilNet Business”, donde subrayó que Armenia analiza dos caminos: nacionalización o entrada de un nuevo inversor.
Petrosyan aseguró que estas compañías enviaron señales “desde el primer día” y describió a los posibles actores como operadores que ya gestionan sistemas de distribución en varios países. “Recibimos señales de corporaciones energéticas internacionales serias”, afirmó.
La disputa arbitral con Estocolmo complicó el tablero. El tribunal ordenó frenar cualquier medida hacia la nacionalización de ENA, pero el regulador armenio decidió quitar la licencia igual, decisión que elevó la tensión política y jurídica.
Desde el entorno del empresario Samvel Karapetyan, dueño del holding Tashir y cercano al liderazgo de ENA, surgió una advertencia directa. Su sobrino, Narek Karapetyan, dijo que “ninguna empresa seria comprará lo que está prohibido por el tribunal de arbitraje internacional”. Petrosyan respondió que el gobierno actúa dentro de la legislación interna y se prepara para la fase final del litigio.

Petrosyan también destacó su postura política. Considera que la infraestructura eléctrica debe estar bajo control estatal porque “aumenta la resiliencia del Estado y reduce los riesgos de corrupción y de dependencia energética en guerras híbridas”.
El valor final de ENA todavía no está definido. Petrosyan explicó que se conocerá durante la etapa de evaluación y negociación. Reveló que la empresa mejoró su posición financiera gracias al pago anticipado de una deuda de 21 millones de dólares, lo que subió su valor nominal.
La decisión de retirar la licencia a la compañía llegó tras meses de conflicto. La Comisión Reguladora actuó después de un informe oficial y en medio de la detención de Samvel Karapetyan, acusado de instigar un intento de toma violenta del poder. La causa sigue abierta.
La posible entrada de operadores occidentales añade un capítulo nuevo al sector energético armenio. El movimiento coincide con una tendencia global de infraestructura crítica bajo revisión estatal. Armenia observa el modelo de países donde operadores privados trabajan bajo marcos estrictos. Para entender la dimensión del tema, conviene recordar la importancia estratégica de la energía, un sector que determina independencia y peso geopolítico.






