
Una nueva encuesta de GALLUP en Armenia revela que el 60% de los ciudadanos se oponen a excluir a Rusia como mediador en las negociaciones con Azerbaiyán, y el 86% exige que el tratado de paz sea publicado antes de su firma.
Más del 60% de los ciudadanos armenios se oponen a que el Gobierno excluya a Rusia como mediador en las negociaciones con Azerbaiyán, mientras que el 86% exige la publicación del tratado de paz antes de su firma. Así lo reveló una nueva encuesta nacional realizada por la oficina armenia de la Asociación Internacional GALLUP.
Como informara SoyArmenio, la encuestadora no está formalmente asociada con la Gallup International Association, con la que mantiene una disputa por el uso del nombre. Es de recordar además que su director Aram Navasardyan es un conocido lobbista opositor y ex contratista del ex presidente Robert Kocharyan.
En una conferencia de prensa celebrada este martes, el director de GALLUP Armenia, Aram Navasardyan, informó que la mayoría de los encuestados manifestaron su rechazo a la idea de que Armenia abandone la mediación rusa en el proceso de paz bilateral.
“El 36,1% respondió ‘definitivamente en contra’ de la salida de Rusia, y otro 24,5% ‘bastante en contra’”, detalló Navasardyan. En contraste, apenas un 19,1% expresó una posición ‘bastante positiva’ respecto a esta posibilidad, y solo el 10,7% ‘totalmente positiva’.
El 9,6% de los encuestados dijo no tener una opinión formada o prefería no responder. La muestra incluyó a 1.101 personas entrevistadas por vía telefónica entre el 29 de abril y el 2 de mayo.
La percepción ciudadana sobre el rol de Rusia como actor clave en el Cáucaso Sur se mantiene a pesar de las crecientes tensiones diplomáticas entre Ereván y Moscú, y la apuesta del gobierno de Nikol Pashinyan por una mayor integración con Occidente.

La misma encuesta reveló que existe un amplio consenso en la sociedad armenia sobre la necesidad de publicar el texto del tratado de paz con Azerbaiyán antes de proceder a su firma oficial.
“El 73% está totalmente a favor de la publicación previa del acuerdo, y un 13,1% también la apoya, aunque con menor convicción”, dijo Navasardyan. Solo el 11,8% se mostró en contra, mientras que el 2,1% no respondió.
Este resultado refleja una alta demanda de transparencia, en un contexto donde las negociaciones bilaterales han sido cuestionadas por diversos sectores de la oposición y la sociedad civil, especialmente por la exclusión del tema de los derechos de los armenios de Karabaj.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Armenia anunció el pasado 13 de marzo que el proyecto de tratado titulado “Sobre el establecimiento de la paz y las relaciones interestatales entre la República de Armenia y la República de Azerbaiyán” está finalizado y listo para ser firmado.
De acuerdo con el primer ministro Pashinyan, el texto representa una “opción de concesiones mutuas” que Armenia está dispuesta a aceptar. Según sus declaraciones, se lograron acuerdos sobre dos puntos clave: el no despliegue de tropas extranjeras en la frontera y el retiro mutuo de demandas judiciales internacionales.
Ambos puntos fueron también señalados por el presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliyev, como elementos de consenso. No obstante, Bakú ha sumado nuevas condiciones, incluyendo una polémica exigencia de reforma constitucional en Armenia y la disolución del Grupo de Minsk de la OSCE.






