
🧠 La desinformación se sofistica: llega a Armenia la campaña Doppelgänger, clonando medios como France24 y The Guardian para atacar a la UE y al gobierno armenio. #FakeNews #Desinformación
Desde 2022, Europa enfrenta una sofisticada técnica de desinformación conocida como Doppelgänger, cuyo objetivo es clonar sitios de medios reconocidos para difundir noticias falsas. En 2025, esta estrategia llegó a Armenia, dirigida especialmente contra la Unión Europea y el Gobierno armenio.
La palabra alemana Doppelgänger significa “doble” o “réplica”. El método consiste en crear sitios falsos con nombres o dominios casi idénticos a los de medios reales, cambiando una letra o un signo. Estos portales publican artículos manipulados que buscan generar confusión y erosionar la confianza pública.
En 2022, la organización EU DisinfoLab reveló cientos de portales que clonaban medios como Le Monde, The Guardian y Fox News, dirigidos contra Alemania, Francia, Reino Unido e Italia. El objetivo era debilitar el apoyo a Ucrania y difundir propaganda prorrusa.
Desde principios de 2025, Armenia también se convirtió en escenario de estas campañas. El 25 de junio, un sitio falso llamado CourrierFrance24.fr difundió que la empresa estatal francesa Orano había trasladado residuos nucleares a Armenia para almacenarlos en el Parque Nacional de Diliján. El texto afirmaba además que el fondo benéfico dirigido por Anna Hakobyan, esposa del primer ministro, había recibido transferencias fraudulentas.
El artículo fue amplificado por medios azerbaiyanos y luego reproducido por el medio armenio Mediamax, que confundió la fuente con el canal France 24. Días más tarde, el primer ministro Nikol Pashinyan desmintió la noticia en su página de Facebook. El Ministerio de Medio Ambiente también negó la información y calificó la publicación como “totalmente falsa”. El portal original fue eliminado, pero su contenido aún circula en medios locales.

Otro ejemplo de manipulación apareció el 30 de mayo, cuando un sitio denominado Info du Jour —una copia del medio francés Info du jour— publicó que Pashinyan había comprado una lujosa villa en Marsella por 3,1 millones de euros. La supuesta investigación lo acusaba de usar fondos de la Agencia Francesa de Desarrollo y del CCAF para beneficio personal.
Medios armenios como Panorama.am, Pastinfo.am y Azg.am replicaron la historia. Sin embargo, una verificación de FIP.am demostró que la vivienda fue adquirida en 2023 por otros propietarios y a un precio diferente. El autor citado, “Josiane Bernier”, no existe en registros públicos, y la foto usada correspondía a una bloguera de moda.
El 2 de mayo, otro portal falso con el nombre London Times publicó que el Gobierno armenio había autorizado ensayos secretos con drogas psicotrópicas en soldados europeos. La portavoz de Pashinyan, Nazeli Baghdasaryan, desmintió el artículo y lo remitió a las autoridades judiciales. La ministra de Salud, Anahit Avanesyan, aclaró que el medicamento citado, Pervitin, no está registrado en Armenia y que las empresas mencionadas —STADA, Servier, Sanofi, Bayer— nunca solicitaron ensayos de ese tipo.
La portavoz de la Comisión Europea para Política Exterior y de Seguridad, Anita Hipper, dijo a este medio que el 73% de los ciudadanos europeos se ha enfrentado a la desinformación y que la UE combate el fenómeno con un sistema basado en cuatro principios.
“Primero, detectamos y desmentimos los contenidos falsos a través de la plataforma EU vs Disinfo, que ya ha documentado más de 20.000 casos. Luego fortalecemos la resiliencia mediante cooperación con la sociedad civil, educación mediática y apoyo legal a periodistas”, explicó Hipper.
Sobre la cooperación con Armenia, la portavoz aseguró que la UE respalda al país en el marco de la iniciativa “UE contra la desinformación”, que también se publica en armenio. “Además, promovemos la capacitación de periodistas independientes y el intercambio entre verificadores de hechos armenios y europeos”, añadió.
Los casos recientes muestran cómo las campañas Doppelgänger explotan la confianza en los medios para manipular la opinión pública. Esta tendencia demuestra que la seguridad informativa no solo es una tarea del Estado, sino también una responsabilidad ciudadana. En tiempos de desinformación masiva, la alfabetización mediática sigue siendo la mejor defensa.






